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Un padre abusado por las "cristianas" bodas de los Testigos de Jehová

Granada, España.

Tenía por delante la boda de mi hija, la mayor de mis hijas, para mí una hija especial porque nunca me había dado ningún problema, correcta con carácter muy alegre, inteligente, de notas excelentes, trabajadora, además había sido educada como TJ pero con una mente abierta, me aceptaba a mi que llevaba expulsado varios años, yo la aceptaba a ella que se casaba con un chico TJ al que apenas conocía porque era de una lejana ciudad. O tal vez porque la estrategia a todo lo que vendría después era necesario que lo conociera poco, y cuando digo que a mi yerno lo iba a conocer poco es cierto, juzguen ustedes mismos, 15 dias antes de la boda mi hija apareció por mi casa con un apuesto chico, educado, correcto, y me lo presentó como mi futuro yerno, 90 minutos fueron suficientes según ellos, y se marcharon.

Yo había sido Testigo de Jehová desde que nací y conocía bien lo que esperaba a un padre expulsado, y era un trago amargo, la organización de los Testigos de Jehová lo había dejado muy claro a lo largo de los años y de las revistas que ellos publican (Atalaya).

Aun así, yo deseaba que la boda de mi hija fuera lo mas bella posible, lo mejor posible, aun sin mi presencia, ella como cualquier joven en esas circunstancias escasa de medios, yo le presté toda la ayuda posible, aunque ella misma no me la pidió.

Cinco días antes de la boda me presenté en la ciudad donde iba a residir, pues estaba preparando su hogar, y compartí con ella otro rato antes de la boda, por supuesto en la hora de la cena fuimos a cenar a un bello restaurante, pude en esa nueva ocasión compartir con el futuro yerno otro rato agradable, 120 minutos a prox.

En esa visita, pactamos lo que iba a ser la boda, ellos me tenían que presentar a los consuegros (padres del novio), yo asistiría con mí actual mujer, sin protagonismo alguno, ella me dijo que sería una boda sencilla, yo iría a la parte pública, aunque no me definí si iría o no al Salón del Reino al discurso.

Tenía delante de mi un largo viaje de 1000kms aprox. que haría el viernes el día anterior y durante esa semana había tenido unos días muy ocupados, así pues la noche anterior a mi viaje aun no había la reservado el hotel, cuando llegó mi mujer (pareja de hecho), le dije “cariño aun no tenemos donde dormir mañana después del viaje a la ciudad de la boda”. En pocos minutos abrimos el ordenador buscamos en la ciudad de destino, y elegimos el hotel que más nos gustó.

El día siguiente, fué pesado, hubo mucho tráfico, atravesar la capital de España nos llevo mucha pérdida de tiempo, y el tiempo pasaba. Aún nos quedaba un buen tramo teníamos poco tiempo para llegar a la hora prevista de la cita con los consuegros, comencé a darle alacelerador de mi coche y cuando iba a 160Km/h siendo el máximo permitido de 120Km/h un radar móvil me hizo una fotografía y los agentes de la guardia civil, me cascaron 300€ y me quitaron 2 puntitos de mi expediente, mientras entregaba la documentación al agente, mi hija “la novia” un poco histérica me llamaba por el móvil para decirme que tenía que correr mas puesto que se hacia tarde, yo le comenté que hacía todo lo que podía.

Por fin llegamos al hotel donde nos habíamos hecho la reserva, nos cambiamos y acudimos a la cita que por cierto al final los padres del novio, accedieron a venir al hotel donde estábamos, el padre un hombre muy atento sencillo y agradable no Tj la madre una mujer también amable, ella TJ, durante la entrevista curiosamente mi hija solo hacía preguntas que yo no entendía relacionadas sobre el por qué habíamos escogido ese hotel, respondimos tal como había ocurrido y antes relaté.

A la mañana siguiente nos vestimos propios para la cita, y nos dirigimos al ayuntamiento de la ciudad, al poco llegó mi hija en un precioso coche antiguo, el novio también llegó, entraron en el antiguo edificio consistorial. Yo hice unas pocas de fotos al conjunto de gente en general, también un poco de video, me encontré con media docena de TJs de la congregación donde yo había asistido en Granada, ellos también habían hecho 1000kms, con mis sobrinas (por doble procedencia) TJs mayores de edad, mi ex cuñada TJ, mi ex esposa TJ, las cuales no solo no me dirigieron la palabra como les obligan las normas de su organización sino que tampoco tuvieron la intención, lamentablemente también estaba mi nieta de aproximadamente 3 años, respirando una tensión poco usual. El consuegro me presentó a sus hermanos y sobrinos un hombre que me hizo sentir un poco mejor que lo que me hacían sentir los “hijos de Dios”.

Al poco nos hacen entrar en la sala donde se celebrará el acto y nos organizan para que los familiares de la novia se pongan a un lado de la sala y los del novio a la otra parte de la sala, seguía yo con mis fotos y mi video, y de momento se abre la puerta y entra el novio poniéndose delante de la mesa donde hablaría una concejala.

A los pocos minutos se vuelve a abrir la puerta y entra mi preciosa hija vestida de novia y con un aspecto precioso, acompañada de un hombre que yo no conocía. UN HOMBRE QUE ME SUSTITUYÓ EN LA ENTREGA DE LA NOVIA. Mi estomago sufrió un vuelco tremendo, pues que iba a ser más sencilla, al menos eso me habían comentado, y yo no sabía que habían planeado hacerla de esa manera, las lagrimas se me saltaron al entrar en mi tantas distintas y contradictorias emociones, decidí definitivamente esconderme detrás del visor de mi videocámara.

Una concejala de ese ayuntamiento habló brevemente de los aspectos legales del matrimonio, y poco más, así que aquello se despachó en menos de 15 minutos.

Todos querían hacerse muchas fotos con los novios, yo pude hacerme solo una, y mientras nos hacíamos la foto le comenté a mi hija que la había visto muy poco tiempo vestida de novia tan guapa, que había decidido ir al salón del reino, que nos volveríamos a ver allí.

Acabado el acto en el ayuntamiento, nos teníamos que dirigir al salón del reino del que desconocíamos la dirección, el padre del novio de manera muy diligente se brindó a acompañarnos para que no nos perdiéramos, llegamos de los primeros.

Yo tenía muy claro que iba a entrar cuando la reunión hubiera comenzado al igual que me marcharía antes de terminar, o sea en los canticos, pero quería hacer un video de los novios según se apeaban del coche nupcial, tardaron mas de lo normal.

Cuando vemos que llega el coche nupcial con los novios pasa de largo de la puerta del salón y para un poco más arriba en la calle, el novio se baja del vehículo y se dirige mi de la siguiente forma, con un dedo señalador me dice “ven tengo que hablar contigo” después “¿tienes la cámara encendida?. Apágala” y ahora viene lo fuerte: “Te comunico que no puedes entrar en el salón del reino, pues hay unas nuevas normas internas que dicen que los expulsados no pueden entrar en el salón del reino al discurso de bodas”.

ME QUEDÉ DE PIEDRA, le respondí mi intención era sentarnos detrás para ver un rato más grande a mi hija, el se quedó un poco indeciso, pero como mi mujer se había quedado al margen, y vio de lejos que la conversación del novio no era normal, se apartó mas y se dirigió al coche porque ella ya había decidido no entrar de ninguna manera, al verla dirigirse al coche, yo le dije al novio “Mira mi mujer se marcha y yo le acompaño, quedaros con vuestra boda”.

Nada más llegar al coche, llamé a un Testigo con el que tengo contacto que a su vez tiene contactos con varios ancianos en Ajalvir, o sea Betel y le conté con todo detalle como había transcurrido la boda y la negativa por parte del novio a que entráramos en el salón del reino, poniendo como excusa “una circular de norma interna” quedó en informarse mejor y que en breve me llamaría, efectivamente no habíamos llegado al hotel cuando me llamó diciendo que había consultado incluso en Betel y que le habían comentado que TAL NORMA NO EXISTIA, la mentira tiene las patas muy cortas.

Llegados al hotel para ponernos ropa más cómoda relajarnos y salir a comer pues era mediodía. Tomamos una ducha nos cambiamos y decidimos ir a unos de los mejores restaurantes de la zona.

Cuando salíamos por el hall del hotel nos llamó mucho la atención que veíamos caras conocidas de la boda de mi hija, los parientes de mi consuegro gente agradable no testigos, estaban aleccionados porque sabían que nosotros no podíamos asistir a la comida, y se lamentaban y casi disculpaban, opinando que eso era monstruoso, hablando un rato corto con ellos en el hall del hotel veíamos incluso a mis sobrinas volviéndose a cruzar conmigo cuando ellas iban al aseo (pues estaba fuera del comedor y había que atravesar el hall del hotel).

Entonces comprendí las preguntas de mi hija la noche anterior ante la presentación de mis consuegros, ESE HOTEL QUE MI MUJER Y YO CASUALMENTE HABIAMOS DECIDIDO PARA ALOJARNOS, ERA EL MISMO HOTEL DEL BANQUETE.

Nos enteramos por terceros que durante el banquete se reclamó nuestra presencia y se nos brindó, con el consecuente enfado de los novios. Habíamos traído desde Granada un encargo para la novia, y cuando marchábamos, pedí a las recepcionistas el numero de habitación para entregarle dicho encargo, pues también resultó que habían dado orden de que yo tampoco llegara a conocer la habitación, así que lo dejé en recepción sin podernos despedir de mi hija.

Pasado el viaje de novios, se integraron a la ciudad donde ellos habían decidido “servir por necesidad* como predicadores de tiempo completo” (*= lugares donde la Sociedad Watchtower recomienda que se predique mas porque hay una menor densidad de Testigos por habitante de lo habitual en un país, muchos jóvenes escogen escalar puestos de esa manera).

Todavía me estoy preguntando, por qué mi hija montó su boda a 1000kms de su ciudad natal, cuando la costumbre es que la boda se haga en la ciudad de la novia.

Aun hasta el día de hoy mi hija decidió “enterrarme en vida”, pero no lo consigue, porque aun sigo vivo y dando testimonio a los demás, en casi 2 años mi hija se ha dignado en llamarme una sola vez por teléfono (casi 20 minutos), y aunque ha venido a mi ciudad a ver a su madre a su abuela, a su hermana a sus primas, a su tita y a sus sobrinos, y a sus amigos de su anterior congregación, no se ha dignado a venir a verme pues yo soy “el enterrado de su padre expulsado”.

Ha estado a 500mts de mí, y no me ha llamado ni contactado para nada. Es la forma que tienen los Testigos de Jehová de demostrar el amor al prójimo.

Quiero hacer constar que esta hija no tiene otros motivos ocultos, salvo que los invente, para este trato. Y que además conozco otros casos exactamente iguales.

Llegados a este punto, contar esta historia es para enseñar y advertir algo a los que no son Testigos de Jehová y es que, primero son capaces de mentir cuando ello apoya sus intereses, segundo que si usted se hace Testigo de Jehová y también trae a sus hijos y mas tarde decide salirse y rehacer su vida, sepa que este comportamiento de mi hija está apoyado por la Sociedad Watchtower que es la entidad que dirige las mentes de los Testigos de Jehová, en sus revistas dice literalmente que: “Tal vez un cristiano no iría a una boda donde se supiera que hay un pariente expulsado”(ver nota 1). La consecuencia es no invitar al padre expulsado.

Otra cita dice “un padre expulsado no llevará a la novia en el salón del reino ni la entregará al marido” (ver nota 2). El resultado es que el padre expulsado no entregará a la novia en ninguna parte.

http://www.extj.com/foro/showthread.php?t=13698

(nota 1)
*** w81 15/11 pág. 24 párr. 23, 24 Si se expulsa a un pariente… ***
debe reconocerse que si un expulsado va a estar presente en una ocasión social a la cual se invita a Testigos que no son parientes, eso bien puede afectar lo que otros hagan.
Por eso, a veces le puede parecer al cristiano que no es posible dejar que un pariente expulsado o desasociado esté presente en una ocasión social o celebración que normalmente incluiría a los miembros de la familia.

*** lv pág. 207 Cómo tratar a un expulsado ***
Así, cuando un miembro de la congregación es expulsado, cortamos toda relación social

*** w97 15/4 pág. 25 Bodas que honran a Jehová ***
Las invitaciones por escrito también nos ayudarán a evitar la embarazosa situación de que aparezca un expulsado en el banquete, pues si eso ocurre muchos hermanos pudieran optar por marcharse.

(nota 2)
*** w81 15/11 pág. 24 párr. 23 Si se expulsa a un pariente… ***
Si un pariente expulsado viniera al Salón del Reino para presenciar las bodas, obviamente no pudiera estar incluido en el grupo nupcial ni ser quien “entregara” la novia al novio.

22 años sirviendo a un proyecto humano, creyendo que era Divino

Granada, España.

HAY UN dicho español que dice: “Nunca segundas partes fueron buenas”. Yo no estoy muy de acuerdo con tal aforismo, pues tengo plena confianza, y esta es mi experiencia por los pasados cinco años, que, segundas partes, pueden ser tan buenas o mejores que las primeras, especialmente cuando una persona, después de haber vivido una experiencia de dependencia e hipoteca con relación a un colectivo religioso, toma conciencia de su individualidad y su derecho a determinar qué valores en la vida merecen la pena, sin que sea un colectivo religioso quien los determine y los imponga.

Hace diez años, me sentí muy feliz al contemplar reflejada mi vida en las páginas de ¡Despertad! Pensé que había conseguido algo inimaginable, un privilegio sensacional y único. Obviaba la razón principal por la que aparecía allí: mi estado físico. Los discapacitados físicos y psíquicos sirven para muchas cosas. Pero lamentablemente la sociedad en general, y muchos grupos religiosos y políticos, generalmente utilizan las imágenes del discapacitado para vender sus productos, para promulgar sus ideas, para concienciar, para poner hitos, y para incentivar a una determinada acción; en suma, para decir: “Éste no vale para nada, pero hace más cosas que tú, ¿por qué no lo imitas?” Es por eso, que en las revistas de los testigos de Jehová, no hay año en el que no se relaten dos o tres experiencias de discapacitados, enfermos, marginados, parias y otros, para incentivar a más actividad, más productividad, más generosidad y más desinterés en la obra que vienen realizando desde hace 125 años.

No me podía imaginar como una historia que yo redacté, pero que fue “retocada” e intitulada principalmente por Jorge Weilland, iba a tener el efecto bumerang en mi vida, es decir, se iba a volver contra mí, e iba a ser utilizada en diferentes ocasiones, (especialmente después que fuí cesado como anciano), para increparme cualquier pequeño detalle que no concordara con lo que pudiéramos denominar “chico bueno y obediente”. Por supuesto, después de dejar el grupo, no sé si por envidia o por despecho, me han llegado duras críticas, basándose en tal relato, diciendo: “Ya se veía venir”. Mi reputación y honorabilidad han quedado bastante deterioradas por haberme salidos de los Testigos, y por haber confesado mi gran pecado de manera pública. Atrás han quedado 22 años de servicio, de sacrificios, de aportaciones económicas, etc., que según ellos, no tienen ningún valor a los ojos de Dios, y sólo han servido para confirmar mi orgullo y prepotencia intelectual, en relación con los demás.

Han transcurrido trece años desde que fue publicado aquél relato, ¿y qué? ¿qué ha ocurrido en este tiempo en mi vida? ¿qué pienso sobre todo lo que redacté y fue publicado en esa revista en 1988?

Muchas veces, los seres humanos sienten la necesidad de hacer un replanteamiento de sus objetivos, su escala de valores, sus esperanzas, especialmente cuando han sido objetos de manipulación por colectivos, que sin mala intención en su origen, se han apropiado de lo más básico y esencial en el hombre: la libertad. Yo he sentido esa necesidad, cuando observé que una organización religiosa, asumiendo el papel de Dios en este siglo XX, se había hecho dueña de mi pensamiento, de mis creencias y de mi individualidad.

Como tuve la oportunidad de decir a los ancianos en mi carta de renuncia, las organizaciones en si, no tienen nada de incorrecto o malo. Entiendo que son medios para combinar esfuerzos y conseguir más, como grupo que como individuos. Pero no son figuras o entidades con voluntades, intelectos o capacidades independientes. Lamentablemente, esto es lo que llegan a ser en la mente de quienes descansan su confianza, ilusiones y expectativas en la figura incorpórea y omnipresente de una entidad con estas características.

Lo que ahora comprendo con facilidad, ha estado oculto a mi entendimiento, mientras pertenecí al colectivo denominado ‘testigos de Jehová’. Yo llegué a creer que la organización de los Testigos de Jehová, era el ‘canal’ de comunicación que Dios utilizaba en este tiempo para comunicar su voluntad a los hombres, porque se me hizo creer que «Dios siempre ha tenido sobre la tierra una organización o enlace de comunicación de los seres humanos, y que era necesario estar asociados y respaldando a tal organización para recibir su favor». Hablaba y actuaba para con ella como si fuera un ente diferente con personalidad propia, con vida propia.

Como han dicho otros con antelación, para mí, la organización de los testigos de Jehová era como una madre amorosa que en ausencia del padre, se preocupa por el bienestar espiritual, emocional y físico de sus hijos. No percibía que tal creencia, controlada y administrada por hombres imperfectos, podría provocar una metamorfosis en los símbolos, una transformación en los personajes, para convertirse en auténticas figuras que asumen papeles que no les corresponden.
Que la ilustración asume el papel de realidad, y va ocupando parcelas de poder en la vida de los afectados a tal grado, que lo que comienza con la determinación de que la Biblia es y será su guía única y definitiva, su verdadera fuente de información autorizada, se convierte en casos extremos, en una prescripción de lo que se ha de leer, estudiar, de qué debe hablarse, por todos los que se adhieren a esa estructura. Ese ha sido el patrón de desarrollo de muchas de las religiones que existen en la actualidad.

Pablo lo explicó profetizando la llegada del “hombre del pecado” y diciendo: “el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el santuario de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”. (1ª Tes 2:4 Val)

Es por eso que mientras creí lo que creí yo era feliz, y canalizaba mis habilidades en pos de colaborar y contribuir para que esta “madre” tuviera una familia muy numerosa de hijos obedientes y sumisos. Curiosamente, los defectos que yo tenía: (mi “orgullo” que no era otra cosa, que el utilizar una fórmula de equilibrio psicológico de mis carencias físicas), era aceptado por el colectivo, siempre que asumiera el “papel” de hijo desvalido que aparenta una humildad ficticia, y siempre que me mantuviera en el redil. Cuando uno está allí, todos los defectos son excusables, achacados a la imperfección humana. Nunca tuve experiencias en las que se me increpara tan horrendo pecado, hasta que yo mismo tuve el valor de confesarlo públicamente.
No me di cuenta que estos “hijos”, en cuanto aceptaban la “maternidad” protectora del grupo comenzaban a perder su individualidad y a asumir una colectiva, impersonal, que a veces solía ser prepotente e intolerante contra todo aquel que no se mantenía en el cobijo de su madre. Y esa personalidad colectiva, en la mayoría de los casos es un arma peligrosa y hasta tiránica.

Me ha costado mucho trabajo llegar a estas conclusiones pues mi dependencia física y mental de la organización de los testigos de Jehová ha sido siempre muy fuerte. Ellos fueron los primeros que se interesaron en mí, no solo para que estudiara la Biblia, sino recogiéndome de mi casa y llevándome a las reuniones, asambleas, etc. También me invitaban a reuniones sociales, comidas, excursiones, etc. donde me cuidaban y atendían. Yo creía que estos favores personales me los hacía “la organización”, mi “madre”, cuando en realidad eran Pepe, Jesús, Rosario, Manuel, Paco, etc. Esto me daba una medida grande de seguridad. El problema es que ellos, los que me hacían dichos favores, también creían que era gracias a la ‘organización’ que ellos actuaban así, por lo tanto, no era a ellos a quienes tenía que agradecer sus favores, sino a la organización.

Intelectualmente, también satisfacían mis inquietudes, pues sus conceptos sobre la vida, la verdad, el amor, etc., eran asumidos y contemplados por mí como conceptos propios.

Siempre había observado algunas deficiencias de carácter doctrinal, especialmente mientras conduje un estudio bíblico a un Pastor de la Iglesia Pentecostal, y profundicé en temas como la Trinidad, la prohibición de la sangre, el fin del mundo, etc., aunque siempre me autoconvencía de que yo llevaba la razón, que los argumentos que utilizaba eran más poderosos que los de este señor, que mis razonamientos estaban basados en la Biblia y los de él no, (aunque en algunas ocasiones éste conseguía dejarme callado sin argumentos con que refutar sus ideas); en fin, pensaba que yo era el vencedor, aunque mi victoria fuera una victoria pírrica, sin dar mayor importancia al asunto. También veía muchas deficiencias en el aspecto personal de la gente que me rodeaba, pero como yo también me consideraba muy imperfecto y cometía errores continuamente, las evidentes faltas de amor que se observaban dentro de la organización las veía como algo natural.

En más de una ocasión, tuve que mediar en problemas y disputas entre los hermanos, ¡y hasta entre mis propios compañeros “ancianos”!

Curiosamente, no percibía que estos errores personales y de organización que yo excusaba generosamente, eran los mismos que criticaba de otros grupos o movimientos religiosos
A raíz de mi baja como anciano, comencé a observar ciertas actitudes en algunos miembros de la congregación donde servía, que me entristecieron. La frialdad en el trato a partir de éste hecho me dolía, pues durante los ocho años que estuve con esa responsabilidad, había sacrificado muchas cosas por servir a los demás, y no veía una respuesta positiva por parte de dichos miembros de la organización, que antes habían valorado profusamente mi labor a pesar de mi estado. El tan cacareado amor que se dice, existe entre los Testigos, mostraba su verdadero rostro ante la dificultad o la desgracia de los demás.

Pero no fueron estos los factores que me llevaron a desasociarme de los testigos de Jehová. De hecho, desde mi cese de anciano hasta mediados de 1995, me mantuve fiel a la ‘organización’ y se continuó efectuando un “estudio de libro” en mi hogar, y mi esposa y yo nos mantuvimos regulares en la asistencia a las reuniones, y en la predicación de casa en casa, (termómetros utilizados por la congregación para discernir quién es considerado “espiritual” y quién no, dentro de sus filas).

Mis dudas comenzaron a tomar cuerpo, con las preguntas incisivas de un familiar, testigo de Jehová desde su niñez, que siempre daba vueltas al mismo asunto: la cuestión de la “verdad progresiva” y la “verdad actual”, pues no las llegaba a entender del todo. No entendía cómo los testigos de Jehová afirman con dogmatismo que sus conclusiones bíblicas y doctrinales son “la verdad”, (y de hecho, todos sus miembros deben acatar tales conclusiones, para no ser expulsados del colectivo), y unos meses después, modifican una doctrina o norma, diciendo que esa también “es la verdad” sin discusión. Esto lo pueden hacer tres o cuatro veces sobre un mismo asunto, ‘voltejeando’ de un lugar a otro, y siempre su interpretación última es la verdad.
Yo le explicaba lo mismo que reproducen las publicaciones de la Watchtower, cuando tratan este asunto, empero conforme más examinaba el tema y meditaba en él, palpaba las carencias de los argumentos utilizados.

Para empatar el asunto, los rumores se dispararon en la Asamblea de Distrito que celebramos a principios de Agosto en el pabellón de Deportes, Zona Sur, de Granada, pues hermanos de mucho tiempo, me comentaron que “la Sociedad” había cambiado lo de 1914, y que tal explicación vendría en una próxima Atalaya.

Mantuve unos días de verdadera espectativa a la espera de que la noticia fuera publicada en La Atalaya, pero no fue lo de 1914 lo que modificaron. Fue lo de las ‘ovejas y las cabras’. Después de haber estado afirmando por más de 70 años que Cristo “vino en su gloria” en 1914, y que a partir de ese momento comenzó a reunir a las naciones para juzgarlas y a separarla como “ovejas y cabras”, después de afirmar con rotundidad que esta labor la había estado efectuando por medio de la predicación que han realizado los testigos de Jehová en las pasadas siete décadas, los redactores de la Atalaya, habían descubierto otra “verdad”. Hasta ese momento, se alababa, de hecho, el gran discernimiento mostrado por Josep F. Rutherford que descubrió dicha «verdad».
Si alguien se hubiera atrevido a discutir esa interpretación, habría sido expulsado irremisiblemente. Si alguien se atreve a discutir su actual concepto, también será expulsado.
¿Cuándo se discernió que la humanidad estaba siendo juzgada como ovejas y cabras? La Atalaya del 15 de mayo de 1986, pág. 17, declaró: “De modo que para 1923, la gran profecía de Jesús sobre las ovejas y las cabras se entendió apropiadamente y se discernió que el mundo entero estaba bajo juicio.”

Efectivamente, La Atalaya del 15 de febrero de 1995, pág. 8, expuso: “… en los años veinte, la Sociedad Watch Tower proclamó el mensaje “Millones que ahora viven no morirán jamás”. Quiénes serían esos millones de personas? Las ‘ovejas’ de las que habló Jesús en su parábola de las ovejas y las cabras. Se profetizó que estas personas de condición de oveja se presentarían durante el tiempo del fin, y tendrían la esperanza de vivir para siempre en una tierra paradisíaca. […] Se entendió que habría que diferenciar a esas personas obedientes de las ‘cabras’ obstinadas, y después de la destrucción de éstas últimas, las ovejas heredarían la región terrestre del Reino que se había preparado para ellas. Desde 1935, el ‘esclavo fiel’ se ha concentrado en localizar a tales personas de condición de oveja y traerlas a la organización de Jehová.”
Así, que unos siete años después de la supuesta llegada de Cristo ‘en su gloria’, unas pocas personas de entonces, disciernen que Cristo, ya está gobernando en los cielos, que lleva ¡7 años gobernando!, y que el mundo entero está bajo juicio. Y el mundo sin enterarse.

Aunque en estas publicaciones se afirma que tal creencia ‘se entendió apropiadamente’ en 1923, esta creencia no fue establecida, hasta 12 años después. Efectivamente, el promotor de ella fue el segundo Presidente de la Sociedad Watch Tower, Joseph F. Rutherford, tal como reconocen diversas publicaciones, entre ellas La Atalaya del 1 de septiembre de 1980, pág. 20, cuando dijo: “En la primavera de 1935 se empezó el recogimiento de aquellos que le hacían bien a los ‘escogidos.’ Algo que dio tremendo ímpetu al recogimiento fue el discurso que se presentó el viernes 31 de mayo de 1935 en la asamblea de los testigos de Jehová que tras amplia publicidad se celebró en Washington, D.C… En aquél día el presidente de la Sociedad Wath Tower habló sobre el tema “La grande muchedumbre” y explicó que estas personas y las ‘ovejas’ de la parábola de Jesús en Mat. 25:31-46 eran las mismas.”

Y el verdadero problema no era cometer un error de interpretación sobre el cuándo, el cómo y el dónde del cumplimiento de ésta parábola. El verdadero problema era que relacionaban aquella explicación que ellos exponían, con la operación y revelación del espíritu santo, y que obligaban a otros a profesar estas mismas creencias, pues cualquier cuestionar o mostrar desacuerdo con tales creencias era considerado punible.

Esto se deduce de los comentarios que realizó La Atalaya del 15 de mayo de 1995, pág. 17-18, relacionando aquél descubrimiento con los destellos de luz que se asignan al Espíritu santo.

Efectivamente, después de afirmar que ‘las personas que Jehová utilizó para proveer este aumento gradual de luz espiritual’, eran C.T. Russell y sus compañeros, y que “es notable observar lo mucho que Jehová, mediante el espíritu santo, favoreció a aquellos primeros Estudiantes de la Biblia con destellos de luz,” señala que un año después de la Asamblea de 1922 en Cedar Point, Ohio, “…una luz brillante aclaró la parábola de las ovejas y las cabras. Se entendió que esta profecía se cumple en el presente día del Señor, no durante el Milenio, como se había pensado anteriormente.”

¿Quién favoreció a aquellos primeros Estudiantes de la Biblia para que se equivocaran? ¿Quién la transmitió una luz brillante que les oscureció totalmente la parábola de las ovejas y las cabras? Seguro que no fue el Espíritu santo de Dios.

Pero la cosa no quedó ahí. Una semana después me llegó otra Atalaya que contenía el cambio que más influyó en mí para que comenzara una seria investigación. Tenía que ver con la afirmación que se había efectuado por más de 50 años, de que la generación que vio lo acontecido en 1914 vería el final de este sistema. Basados en este argumento, la Sociedad Wathtower ha ejercido gran presión sobre todos los sobrevivientes al debacle doctrinal de 1975, para que nuestras vidas giraran sobre tres premisas básicas: la predicación y distribución de revistas y libros, las reuniones programadas, y la lectura y estudio exclusivo de las mismas publicaciones que distribuyen.

Leí la revista con asombro, la releí creyendo que no había entendido bien su significado, la subrayé y la comenté esa misma noche en el grupo de Estudio de libro. La cara de sorpresa y desilusión de algunos lo decía todo. No podía ser de otro modo.

Me pregunté: ¿Que garantías tenía yo en ese momento, de que la nueva explicación era mejor que la anterior? ¿Qué garantías, que ésta nueva explicación que todos tenemos que aceptar sin rechistar como ‘la verdad’, mañana no será desmentida o modificada o incluso rechazada como falsa? ¿Qué crédito tenía una Sociedad que durante 81 años había estado insistiendo con los argumentos más sutiles y sofisticados sobre una idea, para que yo pusiera mi confianza sobre nuevas explicaciones que tenía que profesar a la fuerza y que provenían de los dirigentes de ella?
¿Qué había detrás de todo esto? Una mañana, sin que mi esposa ni mis trabajadores Testigos se percataran, con ayuda de otro trabajador no-Testigo me presenté en una Librería Evangélica, y le pregunté: “¿Tiene algún libro que hable de los testigos de Jehová?” El que atendía me dijo presuroso: “Sí, me acaba de llegar un libro escrito por uno que fue de la cúpula. Se llama Raymond Franz.” Estas últimas palabras las dijo, mientras me mostraba el libro ‘Crisis de Conciencia’ publicado por Editorial Clie. No lo pensé mucho. Pregunté el precio (aunque éste me importaba muy poco), pagué, y ese mismo día comencé la lectura más fascinante que durante muchos años haya tenido.

Era tal la emoción que me embargaba que traté de compartir algunas ideas con mi esposa esa misma noche, pero ésta se enfadó bastante. Cuando vió quién era el autor del libro, se negó rotundamente a saber nada sobre su contenido. Yo insistí otro poquito en los siguiente días. No podía callar lo que sabía y lo que aquél libro me mostraba. Una semana más tarde, mi esposa no podía salir de su asombro: ¿Quién era el ‘esclavo fiel y discreto’? ¿Era una figura real y tangible, encarnada en un grupo de personas a través de la historia del cristianismo, que han tenido y tienen el encargo de proveer ‘alimento’, (en forma de explicaciones, entendimiento y revelación) del contenido de la Palabra de Dios, sus doctrinas y enseñanzas, y que es el ‘único conducto de revelación de la verdad de Dios’ a los hombres en este siglo XX? ¿Quiénes eran ‘los hijos de Dios’? ¿Es necesaria una organización tipo Watch Tower para servir y agradar a Dios en este tiempo?
Fue como si un velo que nos cegaba, hubiera caído de repente de delante de nuestros ojos (2ª Cor. 4:4). Comenzamos unidamente a investigar más profundamente el contenido del libro buscando y contrastando citas, razonando sus argumentos, y reviviendo nuestra propia experiencia con los detalles que aportaba el hermano Franz. No había duda para nosotros. El engaño y la manipulación a que habíamos sido sometidos por la Sociedad Watch Tower eran evidentes. No prejuzgaba a ningún hermano porque todos éramos víctimas. Nadie era el responsable directo de toda esta patraña mentirosa, pero todos teníamos un grado de responsabilidad al haber sido enlaces de la mentira. Nuestros dones y habilidades habían sido utilizados por esta Sociedad para hipotecar las mentes de muchas personas en favor de un colectivo denominado ‘Cuerpo Gobernante’, que había asumido el control de las mentes y corazones de ellos.

Los siguientes pasos fueron inevitables. No podíamos guardar silencio. No podíamos “callar lo que sabíamos y habíamos oído” (Hch 4:20 Biblia del Peregrino). Nuestros amigos tenían que enterarse de las cosas que sabíamos. Es por eso que, cuando nos encontrábamos con algún hermano, o salíamos con él a predicar, dar un estudio, o en el propio Salón del Reino, la conversación llevaba a matices en los que expresábamos nuestra discrepancia, la ‘rareza’ de ciertos cambios.

Rápidamente fuimos detectados por los “ancianos” que nos amenazaron con descaro, después de reunirse con nosotros durante más de tres horas. Nos dijeron que teníamos que guardar silencio pues de otra manera “tomarían medidas”. Lo sentía por ellos, pues estaban asumiendo un papel que no les correspondía: el papel de jueces, pero mi esposa y yo no podíamos seguir sometiéndonos a tal control en nuestras vidas.

Esa misma tarde, acordamos no volver más a las reuniones, y unos meses después, redactamos una carta de renuncia que reproduzco al final de éste artículo, para general conocimiento.
En ese intervalo, tuve diversas experiencias verdaderamente tristes y que me dieron mayores motivos a apartarme del colectivo.

Una de ellas tuvo que ver con el arreglo de ayuda que la congregación tenía concertado para que yo asistiera a las reuniones y que consistía en que un joven diferente cada semana, venía a mi trabajo u hogar y me llevaba al Salón. Después me volvía a llevar a casa. Este arreglo se hizo, no por iniciativa de la congregación o los ancianos, (siempre era mi esposa o mis cuñados los que me llevaban y traían a la reunión), sino porque mi esposa quedó embarazada a finales de 1994, y tenía grandes dificultades para llevarme, y después de nacido mi niño, peor. Ante esa necesidad, yo personalmente hablé con los ancianos para que me pusieran el arreglo.

Pues bien, después de aquella reunión en Mayo de 1996, uno de esos ancianos me llamó por teléfono y me dijo que no volviera a llamar a los jóvenes para que me llevaran o trajeran al Salón del Reino, que primero hablara con ellos, pues ellos se encargarían del asunto. De esta manera, evitaban mi contacto con esos jóvenes, que hablara con ellos, y ‘canalizaban’ el amor de éstos, de forma que ninguno pudiera expresar espontáneamente ese amor, llevándome y trayéndome de las reuniones, si no era con permiso de los ancianos.

Otra, tuvo que ver con el proceder de algunos clientes de la Asesoría que dirijo, que mucho antes de tomar mi decisión de abandonar el grupo comenzaron a boicotear mi negocio, y a retirar sus documentos y libros contables, con la excusa de que les pillaba lejos, o que iban a llevar ellos mismos estos documentos. Una hermana me dijo que ‘venía a llevarse los papeles porque había escuchado en la Asamblea de Distrito, que me había hecho un apóstata, y los ancianos me iban a expulsar’.

Estas actitudes sumamente ignorantes y totalitarias propias de un régimen político, pero no de un grupo religioso que dice seguir las pisadas de Cristo y tener las señas de identidad del cristianismo verdadero, colmaron el vaso de nuestra paciencia, por lo que decidimos presentar la renuncia.

Por supuesto, los que conocen a los Testigos se pueden imaginar el proceder inmediato de los clientes que me quedaban. En cuanto se hizo pública nuestra renuncia, todos y cada uno de ellos fueron peregrinando a retirar sus documentos de mi oficina. A ellos no les importaba mi estado físico, el que estuviera casado y con dos niños pequeños. Es más, estoy por decir, que si a raíz de mi marcha, me hubiese ido a la ruina con mi negocio, se habrían alegrado, y habrían dicho: “Esto le ha ocurrido por dar la espalda a Jehová”.

Un incidente que tuve con un “anciano” de Chauchina (Granada) es sintomático de la actitud de la mayoría. Él se dedica a pintar viviendas y domicilios particulares, y de hecho, pintó mi casa en dos ocasiones y una vez la oficina. Vino personalmente a retirar sus documentos (otros enviaban a sus esposas) y al presentarse ante mí, le dije que no entendía porqué se llevaba los documentos, que yo seguía siendo Pepe, y que mi trabajo nada tenía que ver con mi posición religiosa. De inmediato, me dijo con aspereza que “él sí que no entendía lo que yo había hecho”. “¿Qué he hecho?”, pregunté. “Haz abandonado a Jehová”, respondió. Y es que confundía a la organización con el propio Jehová.

Le pregunté: “¿Te imaginas si tus clientes, cuando te hiciste testigo de Jehová hubieran hecho lo que tú estás haciendo ahora mismo, de qué habrías comido? ¿O si tus clientes te preguntaran tu religión antes de contratarte y al darse cuenta que eres Testigo no quisieran saber nada contigo?” Él, molesto por mi pregunta dijo volviendo la cabeza: “Es que no es lo mismo.” Y salió de mi despacho. El caso es, que después de salir de los Testigos comencé a respirar una atmósfera diferente, mucho más sana de la que respiraba entre ellos: los chismes, la hipocresía, el favoritismo eran el pan nuestro de cada día entre sus filas. El ‘ajustarse’ a las normas de la Sociedad para recibir la palmadita de aprobación puede ser animador al principio, pero con el tiempo se convierte en una pesada carga. Aunque al principio, noté el ‘aislamiento’ a que someten los testigos al ex-miembro, al poco de nuestra renuncia, nuevos círculos de amistad comenzaron a surgir, en especial, personas que con anterioridad han pertenecido a los Testigos, y que han sufrido y sufren de la mano opresora y sofocante de la Watchtower. Con ellos comparto mis pensamientos, mi amistad y mis ganas de seguir al servicio de Dios. Y como están en lugares diferentes de la geografía española, ahora viajamos más que antes, pues visitamos a nuestros amigos y le ayudamos a entender detalles bíblicos que antes no alcanzaban a comprender.

http://edificandolafe.obolog.com/ex-testigo-se-atrevio-investigar-aumento-luz-187631

Viviendo en medio de la hipocrecía de los testigos de Jehová

Cádiz, España.

(Relato de vida de Isabel de Montalbàn)

Comencé a relacionarme con los Testigos de Jehová en el año 1985. Como casi todas las personas que son captadas por ellos, me cogieron en un momento débil. Siempre aprovechan las muertes de seres queridos, la falta de cariño, la soledad, las depresiones y los problemas en general (escolares, amorosos, de trabajo…) como buenos momentos para captar el interés de las personas y hacerles ver que con ellos y solo con ellos encontrarás lo que necesitas, la paz, tranquilidad y con ello la solución a todos tus problemas.

Así comencé yo. Siendo bombardeada por sonrisas y rostros amigables, que me hacían sentir querida, importante para ellos. Sentía que había encontrado nuevos amigos, de todas las edades, que se preocupaban por mí. Todos preguntaban mi nombre y me maravillaba el hecho de que nunca se volvieron a olvidar de cómo me llamaba. Yo no lo sabía entonces pero todo esto formaba parte de la captación de nuevos adeptos.

Ese bombardeo de cariño y ese interés personal que todos sentían por mí se “representaba” siempre que llegaba alguien nuevo. Tan solo meses después yo me encontré haciendo lo mismo que ellos, dando esa cordial bienvenida a toda persona que llegase nueva, hasta que estuviese bien integrada en el grupo. Una vez que comencé a ir a todas las reuniones, sin faltar a ninguna, y a estar mas y más interesada en “estudiar” la Biblia con ellos, fui dejando de ser tan interesante para ellos. Ellos ya sabían que yo ya estaba captada.

Al principio jamás te dicen lo mucho que tu vida ha de cambiar si te integras en el grupo. Yo tardé bastante tiempo en saber que todas mis amistades no Testigos (“mundanas”, como ellos llaman a la gente) serían malas compañías para mí, puesto que no adoraban al Dios verdadero, Jehová, con lo que con el tiempo, y solo cuando ya estás convencida de que ellos tienen la única “verdad”, las vas dejando de lado hasta no tener trato alguno con esas amistades de toda la vida, por el simple hecho de que no quieren ser Testigos, así se las consideran parte del mundo de Satanás. Eso incluía a mis padres, y a toda mi familia, pues siempre estuvieron opuestos a los Testigos, por lo que me enseñaron a verlos como a muertos vivientes, ya que ellos junto con todo el mundo, iban a ser destruidos por Dios muy pronto.

Pero nada de esto te dicen al principio. Con el tiempo supe que tendría que predicar por las calles y de casa en casa forzosamente cada mes, y presentar un informe muy detallado de las horas que había dedicado a esa importante obra de predicar, así como el número de revistas, libros, suscripciones y folletos que había vendido a las personas (ellos lo llaman “colocar”), el número de personas que había captado (revisitas), etc, etc… Eso era obligatorio cada mes, pues si no lo hacías se catalogaba de inactiva y eras considerada baja espiritualmente, o sea, una mala asociación que no valoraba la obra mas importante que Dios nos había comentado.

También supe con el tiempo que para ser Testigo debería apuntarme a lo que ellos llaman “La Escuela Teocrática”, que no es más que un aprendizaje de técnicas de venta. El matricularte en esta “escuela” té obligaba a salir ante un auditorio, cada tres semanas aproximadamente, y prepararte muy bien un tema bíblico que ellos te daban por anticipado (Asignaciones y demostraciones). Decían que esto era una dádiva de Jehová y que deberíamos aceptarlo con regocijo. Aunque debido a mi timidez suponía un auténtico sufrimiento. La gran mayoría de personas lo pasaba fatal cuando les tocaba subir a la plataforma y desarrollar el tema que te habían asignado ante un auditorio lleno de personas. En mi caso iba de 90 a 100 personas. He visto lo mal que lo pasaba mucha gente por ello, especialmente personas mayores o de carácter muy tímido, nervios, vómitos, taquicardias, sudores… por el miedo o la vergüenza a hacerlo mal o a equivocarte delante de tantas personas.

Así pues, no se podía faltar jamás a estas tres reuniones semanales a no ser por un motivo verdaderamente importante, una enfermedad o un viaje muy justificado. Tampoco podíamos faltar a las tres Asambleas que se celebran al año. Donde nos teníamos que costear el alojamiento y la comida. Algunos Testigos han llegado a preferir que los echaran de los trabajos antes de perderse las Asambleas, pues si no acudías, una vez más te consideraban bajo espiritualmente y se te acusaba de no confiar plenamente en Dios. Por lo que sí los patronos no daban permiso en los días de Asamblea a sus empleados Testigos, ellos considerándolo como un deber cristiano, preferían ser despedidos.

La Organización incluso te incita a ello, alegando que si rechazas un trabajo para poder asistir a todas las reuniones semanales y Asambleas, Jehová te lo recompensará, con lo cual la gran mayoría de Testigos de Jehová busca trabajos de media jornada y si no los hay, en la mayoría de los casos prefieren estar en el paro antes de tener un trabajo que no les permita acudir a las reuniones.

En mi caso yo llegué a pedir a mi jefe el trabajo de media jornada pues aunque ganaba menos, el tener las tardes libres aseguraba mi asistencia a las reuniones y me daba tiempo para predicar de casa en casa cada tarde.En una ocasión rechacé un buen trabajo porque el jefe no accedió a dejarme salir antes los días de reuniones.

Conforme el tiempo pasaba me iba enterando de todas estas cosas que irían cambiando mi vida más y más. No podía celebrar las Navidades, ni los Reyes, ni Año Nuevo, ni cumpleaños, ni santos, ni el día de la madre o del padre (que en mi caso causó mucha tristeza a mis padres, por ser yo hija única), todo esto se consideraban celebraciones paganas. No se podía fumar, ni ir a Pub’s o Discotecas, ni entrar jamás a una Iglesia, consideradas por ellos como templos de Satanás, ni para asistir a celebraciones de Comuniones o bautizos o bodas, ni para una misa de funeral, ni tan siquiera se podía brindar, pues chocar dos vasos era considerado pagano, todo esto hizo que evidentemente me distanciara mucho de mi familia.

Quizás lo peor de todo fue ser tan ingenua como lo fui yo en cuanto a mis estudios. Mis planes habían sido siempre los de estudiar una carrera universitaria, pero ante la sutileza con la que te aconseja la Organización que la mejor carrera hoy día es la de ser precursor (predicar unas 60, 90, ó 100 horas cada mes) porque el fin de este sistema de cosas (= mundo) está muy cercano, abandoné los estudios, con lo que siempre tuve dificultad para encontrar un buen trabajo.

Recuerdo muy bien como a los padres Testigos se los incitaba a no animar a sus hijos a emprender carreras universitarias, debido al malsano ambiente existente entre la juventud mundana, que podría ser una mala influencia para los jóvenes y limpios testigos.Nunca olvidaré aquella ocasión en una Asamblea, en la que un anciano discursaba sobre este tema y recalcó con un tono de voz bastante subido que si algunos padres animaban a sus hijos a emprender carreras universitarias, alegando que en el pueblo de Jehová también son muy necesarios los médicos, o abogados, etc, etc…, que mejor les sería a esos padres predicarles a los médicos o abogados y demás personas con carreras de este mundo y así ganar su tiempo en atraer a estas personas hacia la verdad, y no dejar que sus hijos perdieran ese tiempo valioso en carreras mundanas que quizás no acabasen nunca porque el fin podría llegar antes.

Llegué a bautizarme en la Asamblea de Distrito del año 1987, y permanecí durante 11 años activa con la Organización. Durante todo ese tiempo vi muchas rencillas, desacuerdos, discusiones, envidias, peleas,… entre los miembros de la Organización que jamás había visto al principio. Algunas familias se odiaban entre sí, pero esto nunca lo ven las personas de afuera, o los nuevos que van llegando. Pues dicen que si alguien nuevo pierde el interés en la Organización debido a algo negativo que ve en algún testigo, la sangre de esta persona (cuando sea destruida por Jehová) caerá sobre el testigo que la hizo “tropezar”. Por ello todos cuidábamos mucho de que las peleas internas no fuesen sabidas por nadie de fuera. Teníamos miedo de que Dios nos castigara por ello.

Después de 11 años decidí dejarlo todo al sentirme engañada, manipulada y explotada. Descubrí con pruebas que dentro de la Congregación existía el lesbianismo entre dos mujeres testigos que por mucho tiempo fueron mis amigas. Una de ellas me confesó lo profundamente enamorada que estaba de la otra. Lo más doloroso fue que las dos decidieron reducir su grupo de amistades íntimas, con lo que a mí me echaron literalmente de sus vidas, alegando que estaban muy felices las dos solas. Así que no se relacionan ampliamente con ninguna otra amiga. Aún hoy día he sabido que los miembros de la Congregación rumorean sobre la dudosa relación “amistosa” de estas dos “siervas de Jehová”, pues la imagen que dan es demasiado descarada. Este tipo de relación está catalogada como sucia y repugnante por los Testigos es un gran pecado. Sin embargo los ancianos, no hacen nada por “curar” a sus propios súbditos, mientras condenan a toda la gente de fuera catalogando al mundo en general como inmoral y degradante.

Lo que acabó por desilusionarme del todo fue saber que uno de los ancianos más respetados, casado y con hijos pequeños, practicaba la homosexualidad desde que era un muchacho, esto lo hacía a escondidas engañando así no solo a su esposa, sino a toda la Congregación, ya que él como anciano, da discursos públicos constantemente condenando la vida tan sucia e inmoral que lleva el mundo, vanagloriándose así de lo limpio y puro que está el pueblo del Dios Verdadero Jehová, de adulterio, borracheras, homosexuales, etc, etc,… ¡Que contradicción!. Yo conocí a uno de sus ex-amantes que fue quién me destapó todo el asunto.

Ninguno de los otros miembros de la Congregación que llevaban la delantera, ancianos también, se atrevieron a ir a los días, lugares y horas concretas donde me habían dicho que este anciano homosexual mantenía relaciones con un muchacho.

Comprobé que toda ella era cierta, el mismo anciano me lo afirmó en privado. Pero en vez de expulsar a este miembro de la Congregación, se me advirtió a mí de que dejara ese tema y no hablase del asunto con nadie, incluso se me amenazó con expulsarme a mí si continuaba afirmando que ese anciano practicaba la homosexualidad.

Finalmente decidí entregar una carta de renuncia, habiendo visto la hipocresía con la que verdaderamente funciona esta falsa Organización de Dios, los Testigos Cristianos de Jehová, unos manipuladores de vidas, que convierten a gentes de buena fe en esclavos, anulándoles la libertad y capacidad de razonar, destruyendo así mentes y almas.

Hoy se me niega hasta un saludo de todos los Testigos que fueron mis amigos por tantos años, puesto que les prohiben hablar o tener trato alguno con cualquiera que renuncie a la Organización o sea expulsado de ella.

Es triste ver como pasan por mi lado y me ignoran por completo, pero yo espero y espero, manteniendo la esperanza de que detrás de mí salgan otras personas y sean liberadas de esa esclavitud en la que viven, la misma en la que yo viví durante once años.

Isabel de Montalbán

(Contribuido)

Testigos de Jehová pierden sus ahorros estafados por anciano

Catalunya, España.

SOCIEDAD / LA JUEZ INVESTIGA LOS DELITOS SOBRE MAQUINACION FRAUDULENTA

Testigos de Jehová pierden sus ahorros por la presunta estafa de una mutua
Más de 200 familias confiaron su dinero a un ‘anciano’, que era administrador de Masvida

CAROL ALVAREZ
BARCELONA.- Más de 200 familias catalanas, la mayoría Testigos de Jehová, viven desde hace un par de años un auténtico Vía Crucis.

Confiaron sus ahorros a un anciano de la comunidad que les garantizó que su dinero les daría grandes rendimientos si lo invertían en la mutua Masvida, de donde era administrador. Según los responsables de la empresa, una mala gestión y la retirada masiva de inversiones en un momento determinado ha llevado a Masvida a la quiebra.

Según las familias afectadas, una estafa, un engaño, les ha llevado a la ruina.

La titular del juzgado de instrucción número 15 de Barcelona investiga la presunta comisión de varios delitos en relación a la quiebra de la mutua: maquinación fraudulenta, falsedad en documento privado y estafa. Por el momento ya han empezado a declarar los imputados, en un proceso penal que se sigue en paralelo a la tramitación de la quiebra que llevan los juzgados de Sevilla, y es que Masvida estaba estrechamente vinculada a otra sociedad domiciliada en Sevilla, Rural New Life, con los mismos administradores y aparentemente una caja única.
El abogado de los afectados, Esteban Gómez Rovira, tiene previsto solicitar que todos los bienes de las dos sociedades pasen a disposición del juzgado barcelonés, para garantizar, al menos en parte, las responsabilidades civiles que se desprendan de la actuación irregular de los imputados.
Los inversores afectados se reparten por toda la geografía española, pero en Cataluña son más de 230. El perjuicio calculado por el momento asciende a cerca de 700 millones de pesetas, de hecho, las quiebras de las dos empresas elevan las cantidades «perdidas» a cifras cercanas a los 7.000 millones de pesetas, según el letrado.

La querella indica que la trama se fraguó a través de la delegación de Rural New Life en Barcelona. Su delegado, Diego L. S., se dedicó a visitar personalmente a la mayoría de inversores a los que conocía por ocupar un cargo en la congregación de Testigos de Jehová en el Baix Llobregat. La querella sostiene que el imputado se benefició de «la sensibilidad» de los Testigos, que no dudaron en ningún momento de la bondad que suponían que significaban las inversiones realizadas mediante los contratos que les ofrecía.

Diego Luna, anciano en la comunidad de Viladecans, les convenció de las ventajas de su participación en Masvida, una mutua que estaba vinculada a una Fundación que preveía la construcción de hospitales sin sangre, de acuerdo con la tradición de los Testigos, entre otras obras sociales.
Además, sus ahorros podían rentar y mucho a través de inversiones mobiliarias diversificadas e indeterminadas, pero que en cualquier caso les iban a garantizar intereses de entre el ocho y el 13 por ciento, según los querellantes.

La verdad fue bien distinta. Uno de los antiguos administradores de Rural New Life, Evaristo P.S., con domicilio en Marbella, fue imputado por la Audiencia Nacional en una serie de actividades ilícitas relacionadas con el blanqueo de dinero, y la juez Teresa Palacios acordó el embargo preventivo del dinero del que disponía para garantizar el pago de las responsabilidades. Al conocerse este extremo, muchos de los inversores temieron por su dinero y lo retiraron. La desbandada causó un grave perjuicio a la sociedad y a todo el entramado de empresas que había creado a su alrededor, que se desestabilizaron en cadena. Esta es la justificación que dan los imputados al descalabro que vivió la sociedad.

Lo cierto es que aparte de esta circunstancia, una inspección tributaria detectó numerosas anomalías contables, y la intervención de la Dirección General de Política Financiera de la Generalitat las corroboraron. Al parecer, aparte de existir una caja única donde se ingresaban y salían de forma indiferente las cantidades invertidas, desaparecieron datos informáticos y contables, y algunas propiedades que formaban parte del activo fueron vendidas o hipotecadas. El dinero voló.

Jugar con sentimientos

Angeles Medina está indignada. Ella no es Testigo de Jehová, pero un familiar suyo sí que pertenece a esta congregación y la animó a invertir en Masvida. Su caso es sólo uno más. «Tienes todos los ahorros de una vida y el futuro de tus hijos y de repente no queda nada». Angeles invirtió tres millones de pesetas. Otro miembro de su familia ha perdido nueve millones. «Confiábamos en Diego, era un hombre respetado en la congregación, casi un hermano». Para Angeles, el engaño es claro. «Se han dedicado a cazar gente». «Han jugado con los sentimientos de la gente», relata.

http://www.elmundo.es/papel/2003/04/28/catalunya/1383912.html

Abusador premiado con el nombramiento de Siervo Ministerial

Barcelona, España.

Un hermano abusó hace años de una niña, también testigo de Jehová como el criminal. La niña se queja a su padres, ambos testigos también, les explica que fulano a abusado sexualmente de ella. El padre, fiel al espíritu de la Watch Tower, le dice que eso son imaginaciones suyas… que sólo han sido caricias de aprecio. El criminal, Ferdinan of the Bear, pasan los años y sigue campando con total impunidad por el redil de los testigos de Jehová. La niña se cabrea con la religión verdadera que encubre a su pederasta… tira por el camino del medio, y le dice a la Watch Tower y a la madre que la parió: “¡Ahí os quedáis hijos de la gran…! Me voy con el mundo de satanás… que ésos protegen a los niños de verdad.

¿La buena nueva? Pues al Ferdinan of the Bear… lo acaban de nombrar siervo ministerial… por toda su buena labor con las ovejas del rebaño.

http://johnhenrykurtz.blogspot.com/2008/04/pederastia-en-barcelona.html

Contribuido

Encubrimiento de robo y violencia en Betel de España

Sucursal de España.

MANOLO “EL TIJERAS” Y LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN AJALVIR”

Corría el año 1982, el Centro de la Adoración Pura en España (Ajalvir), estaba en pleno proceso de construcción, aquello era un hormiguero de gente. Me recordaba mis años en la Legión Extranjera Francesa: espíritu de camaradería, espíritu de sacrificio… el dar TODO por los compañeros… ¡qué tiempos!
Nosotros, lejos de la cúspide del poder –el todopoderoso Komité de Konstrucción Ajalvireño– estábamos en el “frente” cabando las trincheras, mientras los Grandes de España de invitación en incitación,de cena en cena… con un concepto del espíritu de sacrificio distinto del nuestro. Allí estaban ellos, paseándose por la obra en contrucción, con sus americanas y corbatas, con su casco blanco –cual de si arquitectos superiores se tratase–, y, blanco como el casco… su currículum académico… ¡inrónias de la vida! Se repite aquello del Provebio: “He visto príncipes a pie y siervos a caballo”… es uno de los logros mayores de la Sociedad Watch Tower, poner a unos indocumentados al frente de grandes proyectos pero… con el dinero de los publicadores para enmendar los errores repetidos de éstos neocaciques ajalvireños.

Era una mañana de domingo, estábamos alojados en la nave 4, la más grande de todas. En aquella nave en construcción vivíamos los trabajadores, algunos en la planta baja a ambos lados de la nave y, otros, vivíamos en los altillos… unas habitaciones en un primer piso. Salíamos de nuestra habitación de los altillos y vimos que la hermana Esperanza, bajaba las escaleras del altillo apoyada en los brazos de Magadalena Bottle y la esposa de Peter Cotter… daba la sensación de que había sufrido un desfallecimiento, parecía que le fallaban las fuerzas para mantenerse erguida.
En principio pensamos que se encontraba mal, quizá algo mareada y la sacaban a tomar algo de aire… estaba atendida y, nos dirijimos al comedor en la nave 3 para desayunar. Una vez que entramos y nos sentamos… Higinio entró con la cara desencajada y los ojos fuera de las órbitas y gritó: “¡A Esperanza la ha apuñalado su esposo Manolo!”. Nos quedamos estupefactos, no nos lo podíamos creer… ¡en el Centro de la Adoración Pura en España… violencia de género con ensañamiento! Y, continuó Higinio, “hay que ir a buscarle…”.
Salimos todos del comedor a merodear a ver si localizábamos a Manolo ‘El Tijeras’…, pero al poco, ya algunos dijeron que el criminal había huído en su Citroën 2CV de color azul celeste que, arteramente, había aparcado en una propiedad contigua a la de Betel. Cruzó a campo a través en su huída precitada con el fin de que nadie le pudiera impedir el paso cruzándosele en el camino.

Esperanza y Manolo eran un matrimonio de Madrid, trabajan en el Proyecto Betel como parte de la familia de trabajadores. Esperanza estaba empleada en limpieza y Manolo era el mano derecha de Andrés Bottle en el Departamento de Tesorería –donde estaban los dineros–.
Esta pareja feliz tenía un piso de su propiedad en los alrrededores de Madrid y, pasaban los fines de semana en este. Manolo había sido judoka en su juventud, de 1’6o de estatura y complexión atlética, pelirojo, era un tipo muy simpático y amable con todos nosotros… ¡quién lo diría después! Como Andrés Bottle era parte del Komité de Konstrucción, estaba muy ocupado siempre y, Manolo muchas veces tenía que recoger las contribuciones sólo.
En aquellos tiempos había una única caja para este menester en el vestíbulo de Betel, la fe era grande en la piel de toro, y muchas personas donaron gran cantidad de dinero y muchas… pero que muchas joyas de la familia. En fin, que Manolo tenía acceso a mucho, pero que mucho dinero. Lo extraño en un principio, después tendría una respuesta… el tiempo todo lo revela.
Esperanza, casualmente, lo lunes cuando venía del fin de semana en su piso… traía diferentes hematomas (moratones) en diferentes lugares del cuerpo, unas veces en partes visibles y otras ocultas a las miradas indiscretas. Cuando alguien le preguntaba cómo se había hecho el morado… ella decía: “Me he dado un golpe”, o, “me he caído”. Después se sabría que Manolo, el judoka,le propinaba unas palizas tremendas, con amenzas de: “Si cuentas algo de esto a alguien… te mato”.

Sí, Manolo el simpático tenía doble personalidad, tipo Dr. Jekill y Mr. Hyde. En Betel era poco menos que un santo, en su piso de Madrid… un auténtico depredador de mujeres indefensas.

Pero la historia continua…Aquella mañana fatídica, mientras: los obreros ibéricos, los comunitarios y los extracomunitarios y los Grandes de España (léase los miembros del Komité de Konstrucción… también sin papeles,sin papeles de estudios… ¡claro!) nos desperezábamos del merecido reposo del guerrero… la tragedia se cernía sobre Esperanza en el altillo de la nave 4, donde estaba ubicada la habitación de Manolo y Esperanza… el lugar del crimen.¿Cómo y por qué tuvo lugar el crimen? El por qué fue porque Esperanza se armó de valor y le cantó a Andrés Bottle quién era su marido el Manolico y lo que éste hacia cuando no estaba en Betel. Manolo “El Tijeras”, no solo propinaba buenas palizas a su esposa, también se apropiaba del dinerico que echábamos los ibéricos e ibéricas en la alcancía de Betel.
Una vez transcurrido el horroroso suceso, se encontraron una bandas amarillas de papel con las que se envolvían los fajos de billetes en Betel… se encontraron en su piso de Madrid.
Por supuesto, todo esto era secreto y la mayoría de los miembros de la familia nunca lo supieron… los caciques lo querían tener todo bien tapado, para que no trascendiera.Entonces, la mañana del crimen, Andrés Bottle le dice al “Tijeras”, que lo sabe todo… se lo ha contado todo Esperanza. Ella ya no pudo permanecer más tiempo callada, a pesar de la amenaza de muerte.
Pero, “El Tijeras”, era tan listo como pelirrojo y, tenía urdido un plan de ataque y fuga –en plan comando–. Y le pide a Andrés Bottle lo siguiente: “Andrés, por favor, quiero hablar con mi mujer por última vez, me he portado mal y quiero pedirle perdón… antes de irme”. Esperanza repetía: “¡No me dejéis sola con él… que me quiere matar!”, lo repetía sin cesar. Finalmente, Andrés, pensó que nada podría ocurrir ya que habían retirado todos los cuchillos de la habitación y estaban allí para acudir en la ayuda de Esperanza en un momento dado.
Allí estaban John y Evelyn Greendwood, la esposa de Peter Cotter, Magdalena Bottle y Andrés mismo. Esperanza, entró en la habitación con Manolico, el resto de los acompañantes se quedaron fuera, por si Esperanza necesitaba ayuda.

De repente, Esperanza se pone a gritar como una loca: “¡Que me mata… que me mata… que me está matando!”, y el cínico de Manolo, respondía con la voz en calma: “¡Tranquila Esperanza, que sólo quiero hablar contigo, no te pongas nerviosa!”. Los que estaban fuera de la habitación no sabían lo que hacer, Esperanza seguía gritando como una loca, los de afuera se miraban unos a otros pero nadie se atrevía a entrar.
Finalmente, Evelyn le dió un tremendo empujón a John, su marido… y éste entró en tropel en la habitación abriendo la puerta de un golpe y se encontró el panorama… Manolo con unas tijeras largas de costura en su mano… estaba asentándoles puñaladas a la pobre de la Esperanza… le asestó hasta 13 puñaladas.
El homicida, al verse sorprendido, no tentó más a la suerte, y, antes de que lo demás pudieran reaccionar, salió disparado como un cohete hacia el exterior en busca de su vehículo, logrando su objetivo, afortunadamente parcialmente.

Aquelló conmocionó a la familia ajalvireña, en el CAP. La consigna, que partió de la altas esferas era: mantener silencio absoluto de lo ocurrido… ¿qué podrían pensar los hermanos de España, si se enteraban de esto, en aquel momento tan trascendente económicamente hablando? Si no recuerdo mal, Andrés Bottle se llevo a la malherida al hospital y no sé qué explicaciones daría allí. La buena noticia… Esperanza sobrevivió al brutal ataque de “El Tijeras”. Los hermanos de Esperanza, fueron en busca del pelirrojo, aunque no sabían judo… sí tenían unas escopetas de caza y, amenazaron al Manolico, advirtíendole: “Como vayas por la calle, te encuentres a nuestra hermana y le dirijas la palabra… te matamos, no vamos de farol”.
El judoka tomó nota de la advertencia, pues, posteriormene, en una visita de Esperanza a Betel, nos contó que se había encontrado de frente con Manolo por la calle y que éste bajó la cabeza y no le dijo nada.

Así fue la historia y así la hemos contado. ¿Por qué no apareció esta experiencia nunca en una asamblea de distrito? Eso, deberéis de preguntárselo a los del Comité Kardenalicio Ajalvireño. Pero, una vez más fue cierto el dicho: “En todos los lugares cuecen habas, y en mi casa a caldeiradas”.

¡Menos orgullo y menos engreimiento… despreciando a los que no son testigos de Jehová… como: “los del mundo”! Aquí han sucedido muchas cosas, y siguen sucediendo, lo que pasa es que se tapa todo. Condición indispensable para que la peña de feligreses ibéricos se forme un idea idílica de lo que es Betel… y siga aportando con ardor el dinero necesario para que nos peguemos la vida que nos pegamos aquí en Ajalvir. ¡Cuántos pardillos integrales, cuando están visitando Betel, exclaman: “¡Vosotros ya estáis viviendo en el Paraíso espiritual y terrenal!”…¡si supiesen de la misa la mitad!.

Esto es alimento al tiempo apropiado, esto es la verdad, ¿quién esconde la verdad? ¿Quién es el padre de la mentira? Que cada cual se conteste a sí mísmo.

Contribuido.

Uno de los hijos de la "madre" organización, abandonado por ella.

Madrid, España

Demanda de empleo

¡Hola! Soy un hermano que vive en la zona este de Madrid, cerca de Coslada.

He estado sirviendo muchos años como betelita y, posteriormente, cuando me casé, como precursor especial junto a mi esposa. Hace unos años, mi esposa enfermó y, Betel, nos invitó a dejar el Especial. Tuvimos que volvernos a donde vivía la familia de mi mujer –que no son testigos de Jehová–.
Hace poco falleció el padre de mi mujer y, la pensión que le queda a mi suegra es pequeña. Ella nos ayuda en todo lo que puede, pero no tiene mucho.

Yo, desde que tuve que dejar el especial, he encontrado algunos trabajos, temporales y mal pagados. He trabajado limpiando cristales y en alguna empresa de limpieza, también echando publicidad por los buzones, pero, pagan poco y estando mi mujer enferma necesito más dinero.

No quiero dinero ni limosnas, quiero ganar mi dinero trabajando.

Por favor, si algún hermano tiene empleo o puede ponerme en contacto con alguna empresa, se lo agradeceré. No me importa trabajar en lo que sea.

El que desee ayudar, por favor, que escriba a: johnhenry.kurtz@gmail.com

Contribuido.