Monthly Archives: December 2008

Siervos de Circuito y Distrito testigos de Jehová: ladrones y corruptos

Camaguey, Cuba.

Esto ocurrió hace solo 15 años
Les voy a narrar una experiencia de Camaguey, Cuba que sé que los dejará sorprendidos.

Yo nací prácticamente en medio de una reunión de testigos de Jehová en Camaguey. Desde muy joven me dediqué a Jehová Dios en bautismo, acto seguido me hice precursor regular y desde muy joven fui nombrado Anciano de congregación. No quiero dar más detalles de mi vida teocrática pues si alguien de Camaguey lee esto se daría cuenta que soy yo.

En Camaguey hubo un problema muy grave, que fue atendido por los hermanos de la sociedad Watchtower en la Havana. Todo comenzó cuando un hermano que actualmente vive en Orlando Florida denunció al presidente de la sociedad en la Havana llamado Asqui, de origen haitiano -no se si escribí correctamente su nombre-. El abuso de poder, el robo y la manipulación de Osvaldo Valdez y su padre El Viejo Valdez, su cuñado Vicente Morales.

Estos individos eran todos una misma familia, eran los siervos de Circuito y Distrito.

Ellos robaban el dinero de las contribuciones y lo utilizaban en vidas privadas. Cuando algún hermano se iba de Cuba, por lo regular toda su ropa y prendas -que era una donación muy generosa en medio de tanta miseria- ellos la recibían y en vez de repartirla, solo se la daban a sus familias. Al parecer en Camaguey esa era la única familia que Jehová Dios mediante su hijo Cristo bendecía. No les faltaba la carne de res -que es Ilegal en cuba-, el queso, la leche, el pan, tenían auto privado, no les escaseaba el dinero. Ninguno trabajaba seglarmente y las bendiciones eran abundantes. Sin contar la buena suma de dinero que en alguna que otra ocacion se les entregaba cuando visitaban las congregaciones.

Osvaldo Valdes, este queridisimo hermano, tambien organizó comités juciciales y de servicio con los que descalificó a hermanos que presentaron su aplicación en la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Havana para obtener una visa de Refugiados bajo el programa de dicha embajada a perseguidos religiosos y politicos. Su padre, El viejo Valdez infiltró una carta a todas las congregaciones de Camaguey diciendo que esta venía de “Mamá” -como se le decía en Cuba a la sociedad para desvirtuar al enemigo, el gobierno cubano-. Esta carta daba la orientación que todo hermano que presentara para irse, sería descalificado de sus prigilegios y expulsado el solicitante principal de visado. La carta contenía una serie de textos manipulando el asunto de la neutralidad cristiana.

El poder obtenido no les fue suficiente, querian más. Ya que el Viejo Valdez era el de distrito, el se encargava de desviar toda la literatura que eran para el Distrito de Armando Recio, otro siervo viajante, para que se debilitaran sus congragaciones y acusarlo de que su trabajo no era fructífero. Le tenían salarios asignados a toda su familia con los fondos de la congregación bajo el pretexto de que eran precursores especiales: a su hermana Olga Valdez, su eposo Vicente Morales, su hijo Osmín Morales y otros de sus seres queridos allegados. Si había una familia en toda Cuba que no le faltaba el pan era esa familia, ¡Que generoso era Jehová con ellos!

El hermano que denunció todo el robo, abuso, atropello y descaro de toda esta gente esta en los Estados Unidos, es un hermano que sabía de muchos secretos de la obra en Cuba -que está proscrita-. Ellos le prometieron que nunca descansaria en paz y que si a Osvaldo lo expulsaban ellos iban a ablar con el gobierno para que el cayera preso por ser él una persona actualmente contribuía mucho con la reproduccion de literatura. ¡Que chantaje tan grande! Yo aquello lo viví, y a pesar de que ya vivo aquí en en La Florida, Estados Unidos, todavia no me puedo creer todo lo que ví.

Yo estoy activo, creo en Jehová y en Jesucristo, pero este es mi testimonio de lo que he visto y oído. Estos son mis hermanos, dispuestos a hacerce pedazos y a robarse unos a otros. Voy a citar un comentario que dijo un hermano a quien quise mucho y respete por su gran nobleza -ya este hermano fallecio de leucemia hace 7 años-. Su nombre, nuestro queridisimo noble y humilde hermano, Elie de la Torre, el dijo a Silvino Saavedra -actualmente en Cuba- y a mí después de saber de todo aquello ya que el era anciano. Hermanos: “No hay ninguna diferencia entre nosotros y los mundanos”.

Yo digo estas palabras y no puedo evitar que de mis ojos salten las lágrimas, ya que ese Sr. Elie de la Torre era un tremendísimo hermano. Aún no olvido el día que nos íbamos para la Havana a tomar nuestro avión pues fuimos una de las tantas familias que presentó para irse del país bajo el programa de Refugiados del gobierno de Los Estados Unidos. Todavia siento su fuerte abrazo en mis espaldas y escucho el sonido de sus palabras “Buena suerte y que Jehová y su Cristo siempre me los cuiden mucho”

Sería bueno mencionar que cuando el caso se atendió, era tan vergonzoso, que siempre se pidió que nunca el gobierno cubano se enterara del asunto; por la verguenza tan grande que causaría. Osvaldo Valdes recientemente a ido recuperando nuevamente todos sus privilegios desde hace dos o tres años y a la persona que denunció a lo sociedad su robo, cuando vino para los Estados Unidos, le hicieron una acusación falsa de que maltrataba a su padre físicamente y no lo atendía. Como no pudo probarse por la distancia de una nación a otra, la acusación fue desestimada. Olvaldo continúa tratando de causar más dolor y sufrimiento a este hermano, que no hico más que denuncia su abuso y su descaro. Esta hermano sabe bien que ellos -los Valdes y los Morales- no le perdonan que los haya desenmascarado.

Si alguien ve esto, puede corroborallo averiguando con los que actualmente están en Cuba. No quiero que esto haga tropezar a nadie, ese no es mi objetivo. Pero si somos testigos de Jehová no debemos temerle a la verdad. Este es nuestro “gran paraíso espiritual”. Estos son la gran mayoría de nuestros queridos superintendentes: vagos sin oficio que viven de la congregación. Pues al llegar aquí a los Estados Unidos en poco tiempo me dí cuenta de que aquí el problema es mucho mayor de lo que ví en Cuba. Jehová me los bendiga a todos.

Que estas fuertes y desgarrantes decepciones no les rompan el corazón y socaven su fe. La salvación la tenemos en Cristo Jesús, no en ningún hombre ni en nada que llamándose organización este compuesto por hombres. Es verdad que somos una organización, pero una Gran Organización de Ridículos y de gente sin Amor; eso es justo lo que somos.

Este es mi testimonio, con toda franqueza y honestidad. Su Joven hermano que a servido a Jehová hombro a hombro junto con todos ustedes desde la niñez

Todos los nombres aquí son reales, al igual que los sucesos. No cuento otros horribles sucesos pues hice un voto de silencio. Y no traicionaré de esa forma a mi palabra.

(contribuido)

Siervos de Circuito y Distrito testigos de Jehová: ladrones y corruptos

Camaguey, Cuba.

Esto ocurrió hace solo 15 años
Les voy a narrar una experiencia de Camaguey, Cuba que sé que los dejará sorprendidos.

Yo nací prácticamente en medio de una reunión de testigos de Jehová en Camaguey. Desde muy joven me dediqué a Jehová Dios en bautismo, acto seguido me hice precursor regular y desde muy joven fui nombrado Anciano de congregación. No quiero dar más detalles de mi vida teocrática pues si alguien de Camaguey lee esto se daría cuenta que soy yo.

En Camaguey hubo un problema muy grave, que fue atendido por los hermanos de la sociedad Watchtower en la Havana. Todo comenzó cuando un hermano que actualmente vive en Orlando Florida denunció al presidente de la sociedad en la Havana llamado Asqui, de origen haitiano -no se si escribí correctamente su nombre-. El abuso de poder, el robo y la manipulación de Osvaldo Valdez y su padre El Viejo Valdez, su cuñado Vicente Morales.

Estos individos eran todos una misma familia, eran los siervos de Circuito y Distrito.

Ellos robaban el dinero de las contribuciones y lo utilizaban en vidas privadas. Cuando algún hermano se iba de Cuba, por lo regular toda su ropa y prendas -que era una donación muy generosa en medio de tanta miseria- ellos la recibían y en vez de repartirla, solo se la daban a sus familias. Al parecer en Camaguey esa era la única familia que Jehová Dios mediante su hijo Cristo bendecía. No les faltaba la carne de res -que es Ilegal en cuba-, el queso, la leche, el pan, tenían auto privado, no les escaseaba el dinero. Ninguno trabajaba seglarmente y las bendiciones eran abundantes. Sin contar la buena suma de dinero que en alguna que otra ocacion se les entregaba cuando visitaban las congregaciones.

Osvaldo Valdes, este queridisimo hermano, tambien organizó comités juciciales y de servicio con los que descalificó a hermanos que presentaron su aplicación en la Sección de Intereses de Estados Unidos en la Havana para obtener una visa de Refugiados bajo el programa de dicha embajada a perseguidos religiosos y politicos. Su padre, El viejo Valdez infiltró una carta a todas las congregaciones de Camaguey diciendo que esta venía de “Mamá” -como se le decía en Cuba a la sociedad para desvirtuar al enemigo, el gobierno cubano-. Esta carta daba la orientación que todo hermano que presentara para irse, sería descalificado de sus prigilegios y expulsado el solicitante principal de visado. La carta contenía una serie de textos manipulando el asunto de la neutralidad cristiana.

El poder obtenido no les fue suficiente, querian más. Ya que el Viejo Valdez era el de distrito, el se encargava de desviar toda la literatura que eran para el Distrito de Armando Recio, otro siervo viajante, para que se debilitaran sus congragaciones y acusarlo de que su trabajo no era fructífero. Le tenían salarios asignados a toda su familia con los fondos de la congregación bajo el pretexto de que eran precursores especiales: a su hermana Olga Valdez, su eposo Vicente Morales, su hijo Osmín Morales y otros de sus seres queridos allegados. Si había una familia en toda Cuba que no le faltaba el pan era esa familia, ¡Que generoso era Jehová con ellos!

El hermano que denunció todo el robo, abuso, atropello y descaro de toda esta gente esta en los Estados Unidos, es un hermano que sabía de muchos secretos de la obra en Cuba -que está proscrita-. Ellos le prometieron que nunca descansaria en paz y que si a Osvaldo lo expulsaban ellos iban a ablar con el gobierno para que el cayera preso por ser él una persona actualmente contribuía mucho con la reproduccion de literatura. ¡Que chantaje tan grande! Yo aquello lo viví, y a pesar de que ya vivo aquí en en La Florida, Estados Unidos, todavia no me puedo creer todo lo que ví.

Yo estoy activo, creo en Jehová y en Jesucristo, pero este es mi testimonio de lo que he visto y oído. Estos son mis hermanos, dispuestos a hacerce pedazos y a robarse unos a otros. Voy a citar un comentario que dijo un hermano a quien quise mucho y respete por su gran nobleza -ya este hermano fallecio de leucemia hace 7 años-. Su nombre, nuestro queridisimo noble y humilde hermano, Elie de la Torre, el dijo a Silvino Saavedra -actualmente en Cuba- y a mí después de saber de todo aquello ya que el era anciano. Hermanos: “No hay ninguna diferencia entre nosotros y los mundanos”.

Yo digo estas palabras y no puedo evitar que de mis ojos salten las lágrimas, ya que ese Sr. Elie de la Torre era un tremendísimo hermano. Aún no olvido el día que nos íbamos para la Havana a tomar nuestro avión pues fuimos una de las tantas familias que presentó para irse del país bajo el programa de Refugiados del gobierno de Los Estados Unidos. Todavia siento su fuerte abrazo en mis espaldas y escucho el sonido de sus palabras “Buena suerte y que Jehová y su Cristo siempre me los cuiden mucho”

Sería bueno mencionar que cuando el caso se atendió, era tan vergonzoso, que siempre se pidió que nunca el gobierno cubano se enterara del asunto; por la verguenza tan grande que causaría. Osvaldo Valdes recientemente a ido recuperando nuevamente todos sus privilegios desde hace dos o tres años y a la persona que denunció a lo sociedad su robo, cuando vino para los Estados Unidos, le hicieron una acusación falsa de que maltrataba a su padre físicamente y no lo atendía. Como no pudo probarse por la distancia de una nación a otra, la acusación fue desestimada. Olvaldo continúa tratando de causar más dolor y sufrimiento a este hermano, que no hico más que denuncia su abuso y su descaro. Esta hermano sabe bien que ellos -los Valdes y los Morales- no le perdonan que los haya desenmascarado.

Si alguien ve esto, puede corroborallo averiguando con los que actualmente están en Cuba. No quiero que esto haga tropezar a nadie, ese no es mi objetivo. Pero si somos testigos de Jehová no debemos temerle a la verdad. Este es nuestro “gran paraíso espiritual”. Estos son la gran mayoría de nuestros queridos superintendentes: vagos sin oficio que viven de la congregación. Pues al llegar aquí a los Estados Unidos en poco tiempo me dí cuenta de que aquí el problema es mucho mayor de lo que ví en Cuba. Jehová me los bendiga a todos.

Que estas fuertes y desgarrantes decepciones no les rompan el corazón y socaven su fe. La salvación la tenemos en Cristo Jesús, no en ningún hombre ni en nada que llamándose organización este compuesto por hombres. Es verdad que somos una organización, pero una Gran Organización de Ridículos y de gente sin Amor; eso es justo lo que somos.

Este es mi testimonio, con toda franqueza y honestidad. Su Joven hermano que a servido a Jehová hombro a hombro junto con todos ustedes desde la niñez

Todos los nombres aquí son reales, al igual que los sucesos. No cuento otros horribles sucesos pues hice un voto de silencio. Y no traicionaré de esa forma a mi palabra.

(contribuido)

¿Captan los testigos de Jehová a sus adeptos cuando estos caen en desgracia?

Siguiendo la línea de información de la entrada anterior, en este enlace: http://testigoscristianosdejehova.blogspot.com/2008/12/captan-los-testigos-de-jehov-adeptos-en.html , un comentario me llamó mucho la atención y que había pasado por alto. Dice asi en parte:

cuantas mas desgracias tengan los “mundanos”, mas posibilidades tenemos de que presten alguna atencion a nuestro mensage. Esa es la verdad . Daos cuenta de cuantas veces ya oimos en el salon, que las circunstancias de las personas cambian, no añaden que tienen que cambiar para peor, pues sino no habria grandes logros. Asi; aqui tenemos a la multinacional Watchtower aprovechando circunstancias luctuosas [triste, fúnebre y digno de llanto] u otras, para seguir sumando adeptos y lucrando descaradamente, de todo/a aquel que “cojido”en un estado emocional deprimido, alli estan los testigos para a traves de un asedio digno de una gran batalla, consiguen que algunos caigan en las redes.”

Su comentario es muy acertado, pues a pesar de que lo que menciona sí lo oí incontables veces en las reuniones, me puse a buscar referencias escritas al respecto; y esto encontré:

*** w04 15/3 pág. 13 párr. 16 “Haz la obra de evangelizador” ***
No solo las circunstancias de la gente pueden cambiar, sino también su actitud. Por ejemplo, la dolorosa pérdida de un ser querido quizá mueva a la persona a escuchar el mensaje del Reino, en cuyo caso procuramos consolarla, hacer que tome conciencia de su necesidad espiritual y enseñarle a satisfacerla (Mateo 5:3, 4).

*** w03 15/6 pág. 19 párr. 7 Busquemos el lado bueno de las personas ***
Entre los muchos factores que influyen en la respuesta de las personas a la predicación pudieran estar la muerte de un familiar, un desastre y una crisis emocional.

*** w01 1/5 pág. 10 párr. 10 Gozosos con el Dios feliz ***
Al encararse a un momento difícil o a una pérdida inesperada, es posible que hasta los más autosuficientes comiencen a pensar seriamente en el sentido de la existencia. ¿Estaremos listos para prestar ayuda a esas personas cuando tomen “conciencia de su necesidad espiritual”?

*** km 11/00 pág. 1 párr. 2 ¡Sigamos predicando! ***
Además, las circunstancias de las personas cambian una y otra vez. Incluso las condiciones mundiales pueden cambiar radicalmente de un momento para otro (1 Cor. 7:31). Puede ser que mañana, la semana que viene o el mes próximo, las personas a quienes predicamos afronten nuevas dificultades o preocupaciones que las impulsen a tomar en serio las buenas nuevas que les llevamos.

*** jv cap. 25 pág. 570 Predicación pública y de casa en casa ***
Desde la última vez que pasó un Testigo este hombre quizás haya tenido una experiencia intensamente desgarradora o de alguna otra manera aprendido algo que le haya hecho humilde en vez de orgulloso, que le haya hecho tener hambre de lo que necesita espiritualmente y estar consciente de ello en vez de estar satisfecho de sí mismo.

*** w88 1/1 pág. 27 párr. 8 Siga predicando el Reino ***
Pero recuerde que las circunstancias de la vida de la gente cambian constantemente. Puede que mañana, la semana próxima o el mes siguiente se enfrenten con nuevos problemas y circunstancias que los lleven a recibir la verdad. Puede que oigan sobre sucesos perturbadores en el mundo o quizás experimenten reveses económicos, enfermedades o muerte en su familia. Estas circunstancias pudieran hacer que despertaran y desearan aprender a qué se debe la angustia que experimentan. Si seguimos predicando, sabrán dónde buscar la respuesta.

*** w71 1/9 pág. 523 párr. 13 Uniendo la casa dividida ***
También las circunstancias cambian. Un esposo que no era favorable al mensaje de los testigos de Jehová tuvo un accidente automovilístico en el cual estuvo a punto de perder la vida. Al día siguiente le pidió a su esposa que llamara a un Testigo, y se inició con él un estudio bíblico de casa.

*** km 2/94 pág. 4 párr. 15 “Objeto de odio de parte de todas las naciones” ***
Nos llenamos de alegría cuando las circunstancias cambian y permiten a miles de personas sinceras escuchar el mensaje del Reino.

No pude hallar mas referencias a este asunto. Hubiera querido encontrarlas pero que indicaran un cambio positivo; pero no las hay. Gracias por tu acertado y fidedigno comentario.

Me ha quedado una sensación rara, el ver como se aprovechan de la desgracia humana para llenar sus filas y sus cajas de donaciones.

Si a quienes simplemente citamos las publicaciones se nos llama despectivamente “apóstatas”, ¿Cómo habría que llamar a quienes las idean, escriben y publican?

¿Captan los testigos de Jehová a sus adeptos cuando estos caen en desgracia?

Siguiendo la línea de información de la entrada anterior, en este enlace: http://testigoscristianosdejehova.blogspot.com/2008/12/captan-los-testigos-de-jehov-adeptos-en.html , un comentario me llamó mucho la atención y que había pasado por alto. Dice asi en parte:

cuantas mas desgracias tengan los “mundanos”, mas posibilidades tenemos de que presten alguna atencion a nuestro mensage. Esa es la verdad . Daos cuenta de cuantas veces ya oimos en el salon, que las circunstancias de las personas cambian, no añaden que tienen que cambiar para peor, pues sino no habria grandes logros. Asi; aqui tenemos a la multinacional Watchtower aprovechando circunstancias luctuosas [triste, fúnebre y digno de llanto] u otras, para seguir sumando adeptos y lucrando descaradamente, de todo/a aquel que “cojido”en un estado emocional deprimido, alli estan los testigos para a traves de un asedio digno de una gran batalla, consiguen que algunos caigan en las redes.”

Su comentario es muy acertado, pues a pesar de que lo que menciona sí lo oí incontables veces en las reuniones, me puse a buscar referencias escritas al respecto; y esto encontré:

*** w04 15/3 pág. 13 párr. 16 “Haz la obra de evangelizador” ***
No solo las circunstancias de la gente pueden cambiar, sino también su actitud. Por ejemplo, la dolorosa pérdida de un ser querido quizá mueva a la persona a escuchar el mensaje del Reino, en cuyo caso procuramos consolarla, hacer que tome conciencia de su necesidad espiritual y enseñarle a satisfacerla (Mateo 5:3, 4).
No pude hallar mas referencias a este asunto. Hubiera querido encontrarlas pero que indicaran un cambio positivo; pero no las hay. Gracias por tu acertado y fidedigno comentario.

*** w03 15/6 pág. 19 párr. 7 Busquemos el lado bueno de las personas ***
Entre los muchos factores que influyen en la respuesta de las personas a la predicación pudieran estar la muerte de un familiar, un desastre y una crisis emocional.

*** w01 1/5 pág. 10 párr. 10 Gozosos con el Dios feliz ***
Al encararse a un momento difícil o a una pérdida inesperada, es posible que hasta los más autosuficientes comiencen a pensar seriamente en el sentido de la existencia. ¿Estaremos listos para prestar ayuda a esas personas cuando tomen “conciencia de su necesidad espiritual”?

*** km 11/00 pág. 1 párr. 2 ¡Sigamos predicando! ***
Además, las circunstancias de las personas cambian una y otra vez. Incluso las condiciones mundiales pueden cambiar radicalmente de un momento para otro (1 Cor. 7:31). Puede ser que mañana, la semana que viene o el mes próximo, las personas a quienes predicamos afronten nuevas dificultades o preocupaciones que las impulsen a tomar en serio las buenas nuevas que les llevamos.

*** jv cap. 25 pág. 570 Predicación pública y de casa en casa ***
Desde la última vez que pasó un Testigo este hombre quizás haya tenido una experiencia intensamente desgarradora o de alguna otra manera aprendido algo que le haya hecho humilde en vez de orgulloso, que le haya hecho tener hambre de lo que necesita espiritualmente y estar consciente de ello en vez de estar satisfecho de sí mismo.

*** w88 1/1 pág. 27 párr. 8 Siga predicando el Reino ***
Pero recuerde que las circunstancias de la vida de la gente cambian constantemente. Puede que mañana, la semana próxima o el mes siguiente se enfrenten con nuevos problemas y circunstancias que los lleven a recibir la verdad. Puede que oigan sobre sucesos perturbadores en el mundo o quizás experimenten reveses económicos, enfermedades o muerte en su familia. Estas circunstancias pudieran hacer que despertaran y desearan aprender a qué se debe la angustia que experimentan. Si seguimos predicando, sabrán dónde buscar la respuesta.

*** w71 1/9 pág. 523 párr. 13 Uniendo la casa dividida ***
También las circunstancias cambian. Un esposo que no era favorable al mensaje de los testigos de Jehová tuvo un accidente automovilístico en el cual estuvo a punto de perder la vida. Al día siguiente le pidió a su esposa que llamara a un Testigo, y se inició con él un estudio bíblico de casa.

*** km 2/94 pág. 4 párr. 15 “Objeto de odio de parte de todas las naciones” ***
Nos llenamos de alegría cuando las circunstancias cambian y permiten a miles de personas sinceras escuchar el mensaje del Reino.

 

Me ha quedado una sensación rara, el ver como se aprovechan de la desgracia humana para llenar sus filas y sus cajas de donaciones.

Si a quienes simplemente citamos las publicaciones se nos llama despectivamente “apóstatas”, ¿Cómo habría que llamar a quienes las idean, escriben y publican?

La larga pesadilla de un Superintendente de Circuito de los testigos de Jehová

País desconocido.

A QUIEN PUEDA INTERESAR

Desde mi corazón les extiendo mi saludo de amor y paz. Me presento como una persona comprometida con el pensamiento cristiano originario, y a la vez solidario con nuestra gran diversidad existencial. Para el caso, comenzaré diciendo que soy venezolano de nacimiento, aunque de extracción europea. Para una mejor comprensión de mi realidad, debo confesar que fui criado y formado dentro del grupo religioso conocido como los “Testigos de Jehová”. Contaba con apenas nueve años de edad cuando di mis primeros pasos en aquella organización. Mi madre fue la primera en ingresar y fue persuadida a traerme con ella, dado que “la urgencia de los tiempos” presagiaba la proximidad del fin del mundo y que mi vida corría peligro si no hallaba refugio en “la única religión verdadera.”.

Unos años más tarde, siendo apenas un adolescente, un miembro prominente de la directiva de la Sociedad Watchtower Bible & Tract, proveniente de la sede mundial en Nueva York, convino conmigo en que sería “sabio” dejar los estudios de secundaria para servir a tiempo completo como predicador, o “precursor”, como lo llaman ellos, antes de la llegada inminente de el Armagedón, que ya estaba “muy cerca”, según la elaborada cronología del grupo. Los precursores se han comprometido formalmente para invertir una buena cantidad de horas yendo de casa en casa, distribuyendo literatura Watchtower y reclutando nuevos simpatizantes para la organización. Ellos no reciben remuneración alguna por su trabajo y muy poco tiempo les queda para otras actividades.

Con el pasar del tiempo, fui escalando posiciones de responsabilidad o “privilegios”, llegando a ocupar los puestos de “anciano”, “precursor especial” y “superintendente itinerante.” Por más de treinta años mantuve una impecable hoja de servicios con la organización de los “Testigos de Jehová”.

A mediados de la década de los 80s, mientras desempeñaba mis tareas con entusiasmo y dedicación, hice unos interesantes descubrimientos. Era mi costumbre examinar los escritos bíblicos con detenimiento e imparcialidad. Ávido por obtener respuestas a muchas cuestiones que afectaban la vida de mis correligionarios, mis investigaciones me permitieron detectar numerosas inconsistencias entre lo que enseñaba el cristianismo primitivo y los dogmas de la Watchtower. Pero estas cosas solo las compartía confidencialmente con muy contados compañeros de creencia y por supuesto, con el Padre celestial.

Curiosamente, en la medida en que avanzaban mis estudios, mi relación personal con Dios y con su Hijo Jesucristo se fue estrechando cada vez más.

Dada mi experiencia al manejar casos de naturaleza muy personal en la vida de aquellos compañeros de fe que me premiaban con su confianza, así como con algunas inquietudes personales, mis investigaciones no se limitaron únicamente al área doctrinal y a la interpretación de los textos antiguos, sino también en el ámbito de las emociones humanas, particularmente las numerosísimas represiones de naturaleza sexual que se imponen, recurso predilecto de religiones y sectas fundamentalistas y legalistas, para incapacitar y frustrar emocionalmente a sus adeptos.

A pesar de la discreción con la que sometía a prueba las enseñanzas y procedimientos de la organización WT, la oficina representante en el país, la cual me tenía en alta estima y confianza, tuvo conocimiento de mis investigaciones.

Cada TJ es un espía de sus demás compañeros y cualquier “irregularidad” debe ser reportada inmediatamente a los líderes que aplicarán las debidas medidas disciplinarias. Esto condujo a que fuera enjuiciado por uno de sus tribunales internos o “comités judiciales”, como se les denomina. Fui interrogado y amonestado por espacio de cuatro horas en la más absoluta privacidad de mi hogar. En mi caso, sin embargo, se rompió la regla, ya que me acompañaba un ministro de una iglesia protestante que me prestaba ayuda y observaba en silencio todo el proceso. Al final de la reunión, pasada la medianoche, los tres miembros del tribunal, luego de intimidarme y calificarme de “perro que vuelve al vómito”, me dieron una semana de plazo para recapacitar y “arrepentirme.” Yo estaba ya decidido a romper con la esclavitud a la secta y ellos a su vez, estaban resueltos a deshacerse de mí, por cuanto sabía demasiado. Una semana más tarde les hice llegar mi carta de renuncia en términos breves y respetuosos.

Ellos no aceptaron la renuncia, dictaron sentencia y me expulsaron por cometer “apostasía” (fornicación espiritual), es decir, por visitar otras iglesias y haber estado en contacto con miembros disidentes de la central mundial de Nueva York. Para ellos, este es un pecado de tal naturaleza que equivale a traicionar al mismísimo Dios. Esta postura es el resultado de un sutil e intenso proceso de control mental y de interpretaciones extravagantes, aunque simplistas de la Biblia, que se repiten una y otra vez, con lo cual convencen a los millones de seguidores que ellos son la única religión verdadera y el pueblo elegido de Dios sobre el planeta. Todos los que rehúsen pertenecer al grupo, serán aniquilados por Dios en la batalla final de Armagedón. El temor es una de sus mejores armas para mantener en sujeción a todos los adeptos. Los TJ viven en un constante estado de alarma y zozobra. Todo lo que no proceda de la organización es potencialmente sospechoso o satánico y debe ser rechazado, sin importar su apariencia inofensiva. Tergiversan y manipulan la información, a modo de generar temor y dependencia a la organización.

Mi expulsión generó un gran escándalo nacional en la comunidad de TJ y resultó en un duro golpe para mi madre que cumplía más de 30 años de sometimiento absoluto a la Sociedad Watchtower. El bochorno afectó mucho su salud física y mental. Caer en desgracia entre los TJ es lo peor que le puede pasar a un individuo comprometido y es algo muy difícil de aceptar y asimilar, con graves consecuencias emocionales tanto para el expulsado como para los familiares que permanecen en la secta. No pocos casos de alcoholismo, consumo de drogas, promiscuidad sexual y hasta suicidios, tienen lugar como resultado de tales medidas disciplinarias inhumanas. Abundan los testimonios sobre este hecho.

Puesto que mi padre no era TJ, yo esperaba que él me ayudara en el proceso de recuperación, y contando con otros parientes de mucho prestigio que vivían en el exterior. Pero al año siguiente de mi defección, mi padre cae enfermo de un mal incurable del cual no se pudo recuperar. Fallece antes de poder expresar su última voluntad y legar sus bienes en un testamento. Tanto mi madre como yo, estábamos a oscuras acerca de sus finanzas, aunque sus actividades comerciales exitosas nos habían permitido vivir holgadamente. Los esfuerzos por dar con el paradero de sus activos fueron infructuosos. El secreto se lo llevó a la tumba. Yo era el único hijo y todo lo que sabía hacer era cumplir con las tareas rutinarias que me asignaron los TJ. Mi padre era el único sostén del hogar y yo no sabía cómo ganarme la vida. Mi madre, acostumbrada al buen vivir, se desesperaba y comenzó a vender millones de bolívares en obras de arte, joyas y mobiliario por sumas ridículas.

A los miembros leales del grupo se les prohíbe todo trato social con los expulsados. Ni siquiera les pueden dirigir un saludo si los vieran por la calle o en el supermercado, así sean miembros de la misma familia. Entrenado como estaba, a someterme y obedecer, mi madre insistía en que permaneciera a su lado y que nos trasladáramos de la capital a otra ciudad donde nadie nos reconociera. La razón era huir del oprobio y evitar caer en la pobreza. Vale la pena mencionar que su compromiso con los TJ le hizo romper desde un principio todo contacto con sus propios familiares en el exterior. Por motivos de conciencia, acepté quedarme con ella para no dejarla desamparada, mientras ella abrigaba la esperanza de que yo saldría adelante financieramente, “recobraría el juicio” y regresaría penitente al rebaño de la Watchtower.

A pesar de sus limitaciones, mi mamá se entregaba de lleno a las actividades de los Testigos locales. Mientras tanto, mi falta de experiencia en vivir fuera de la burbuja de la secta y de no saber cómo ganarme el sustento, además de las continuas presiones de mi madre, hicieron de mi vida una verdadera pesadilla. Mi experiencia de 30 años con los TJ, de arduo trabajo no remunerado para una poderosa corporación multinacional, me había permitido adquirir una serie de destrezas y habilidades como conferenciante y agente de ventas, además de dominar varios idiomas. Luego de dos años sin conseguir empleo y de agotarse nuestros escasos ahorros, pude obtener un trabajo en una reconocida emisora de radio de la localidad como locutor, representante comercial y asesor publicitario.

Aun conservo ese trabajo, pero el ambiente poco solidario en la región, los medianos ingresos y el agotamiento físico que me ocasiona el clima, me obligan a contemplar alternativas más ventajosas.

Mi madre falleció hace unos cuantos años y pese a la ayuda económica que le prestaba, ella prefirió permanecer con los TJ, sacrificándose por ellos mientras le dejaban pasar sus últimos días en la mayor pobreza. Al principio de nuestra llegada vivíamos juntos en una zona privilegiada muy próxima a la playa, pero al irse agotando los recursos, nos tuvimos que separar. Por ser un miembro expulsado, nunca se me permitió entrar a la modesta vivienda donde la alojaron, hasta cuando su estado de salud se agravó y pude llevarle alimento y atender algunas otras necesidades. Los TJ se limitaban a hacerle compañía y alentarla a que retuviera su lealtad a la “organización de Dios”, que no es otra cosa que servir a una gran corporación estadounidense y mega-millonaria, que exige los mayores sacrificios por parte de sus dedicados miembros, pero que se desentiende cuando alguno de ellos entra en desgracia.

Debo mencionar que, a pesar de ser un miembro expulsado, ellos tuvieron el cinismo de venir a mí, solicitando fondos para la hospitalización de mi madre, alegando que en estos casos, la “responsabilidad bíblica” recae en los familiares cercanos y no en la “Sociedad Watchtower Bible & Tract” de Brooklyn, N.Y. Yo no contaba con medios suficientes, así que tuve que recurrir a la misión diplomática del país de mi madre y ellos se encargaron de proveer una remesa especial hasta el día en que ella dejó de existir.

Mi larga pasantía de entrega total a la corporación religiosa Watchtower, hizo muy difícil adaptarme a la realidad de la vida. Todos los llamados “mundanos”, es decir, los que no son TJ, parecían como venidos de otro planeta. Algunos, al descubrir mi ingenuidad, me hicieron objeto de fraudes y manipulaciones. Intenté hallar algo de refrigerio y compañerismo en algunas iglesias locales, pero éstas carecían de la experiencia que se requiere para tratar casos como el mío, recomendando cumplir con otras rutinas totalmente inapropiadas para mí. En otros países hay programas y grupos de apoyo especializados en ayudar a las víctimas de sectas cúlticas o destructivas. Sin embargo, el hecho de haber permanecido en uno de esos grupos no hizo que al separarme de una secta falsa, “se arrojara el agua sucia del baño con el niño adentro”. Por el contrario, retuve mi fe y entereza espiritual en los momentos más críticos y en la casi absoluta falta de compañía.

Como si esto no fuera suficiente, no hace mucho atravesé por la más difícil y dolorosa prueba de carácter físico. Habiendo gozado siempre de excelente salud, caí repentinamente enfermo con agudos dolores abdominales y una falta absoluta de apetito, cuyo origen al principio no se reconocía. Luego de costosos exámenes médicos, se descubrió la presencia de tres tumores malignos a lo largo del colon. Por no haber podido consumir alimento sólido durante un tiempo prolongado, quedé reducido a un esqueleto de 35 Kg., cuando mi peso normal era de 74. En ese estado no era recomendable intervenir para remover los tumores. Fui alimentado por vía intravenosa con diferentes productos y mediante transfusiones de sangre para levantar las defensas. (A propósito, los TJ prohíben terminantemente las transfusiones de sangre, so pena de ser expulsado) Me hallaba casi inmovilizado en mi lecho de hospital, no pudiendo valerme por mí mismo. Solo un amigo muy querido y su padre tomaban turnos para acompañarme. Un día, cuando no estaban presentes en la habitación, entraron unos “malandros” y hurtaron mis pertenencias, incluyendo mi teléfono móvil, que era el único recurso que tenía para comunicarme y pedir ayuda.

Al fin, cuando el cuerpo médico determinó que ya estaba en mejores condiciones físicas, decidieron operar, aunque las perspectivas no eran muy alentadoras. En medio de todo este sufrimiento, no me deprimía ni perdía las esperanzas. Disfruto de una gran paz mental y espiritual, ya que el amor es factor motivador en todas mis acciones y en mis tratos para con mi prójimo. Esto no se lo debo a ninguna religión, sino por haber investigado la historia del cristianismo primitivo y haber aplicado sus sencillas y cómodas normas, sin imposiciones, restricciones, chantajes o amenazas. Practicar el amor verdadero, altruista y desinteresado, disuade a que hagamos algo que lastime al semejante y motiva a procurar siempre el bienestar de los demás por encima del propio. –Vea Filip 2

Luego de la cirugía, que fue exitosa, vino el proceso no menos penoso de recuperación. Tuve que hacer grandes esfuerzos para volver a caminar, luego de tantas semanas postrado en cama. Debía ingerir alimentos blandos y muchos medicamentos. De vuelta a casa, como vivo solo, tuve que hacer empeño en atender mis necesidades con limitada ayuda. Hubo quienes vinieron a traer alimento y hacerse cargo de la limpieza. Me veía tan demacrado y reducido como una momia. Antes de enfermarme aparentaba tener menos edad de la que tenía.

Ahora, en cambio, parecía haber envejecido veinte años más. Algunos de mis clientes contribuyeron con donaciones que permitieron contar con unos fondos para los gastos fijos de la casa, además de los ingresos provenientes de la publicidad de radio de mis anunciantes. Puedo asegurar que Dios siempre estuvo a mi lado para proveer, sin caer en la desesperación a la que conduce la dependencia a una secta destructiva.

Ya estoy casi totalmente restablecido, con buen peso y mejor semblante. Y lo que es más extraño, algo me hizo desistir de seguir consumiendo esa infinidad de medicamentos costosos y de continuar recibiendo la quimioterapia, para lo cual un buen amigo contribuyó generosamente. Hacían falta trece millones de bolívares más para completar el tratamiento, y aunque se hizo el esfuerzo por obtener los productos de manera gratuita, esto no fue posible. Faltaban cinco sesiones de quimioterapia y tan solo había recibido dos. Algo me hizo sentir que me debía retirar de ese tratamiento, y tan pronto fue suspendido, comencé a recuperarme mucho más aprisa y con mayor ánimo.

Todos estaban sorprendidos. ¿Milagro? Para algunos, tal vez. Sin embargo, alguien que leyó este testimonio en un foro cristiano, calificó este resultado como un milagro de amor. Pero hay que tener presente que la voluntad, determinación y una conciencia tranquila pudieron haber contribuido con mi mejoría. Si uno se deprime, el sistema inmunológico también se resiente y el organismo no reacciona. Así que la receta del amor que Cristo recomendó, sí da resultado, si se administra en dosis generosas.

En esta etapa de mi vida, que me aconseja a no exigir de mí mismo más de lo razonable, empleo buena parte de mi tiempo en compartir los valores del espíritu con aquellos que están dispuestos a recibirlos y aplicarlos, de manera especial con las minorías y los excluidos sociales. Mantengo contactos muy estimulantes por Internet con individuos y foros de diferentes partes del mundo. Dedico varias horas al día al estudio y a la investigación. Y hasta mis tareas para la radio y como traductor, también las cumplo con mi ordenador en absoluta tranquilidad.

Mi próxima meta es tratar de obtener un techo propio en un clima más favorable. El aire de montaña me sienta mucho mejor que el de la costa oriental donde me encuentro actualmente. Disfruté unos diez años maravillosos en el estado Mérida, en los Andes venezolanos, aunque en aquel tiempo me hallaba dedicado a la organización WT como misionero. De ser posible, desearía retornar a ese hermoso lugar de nuestra geografía. Aunque todavía no cuento con recursos suficientes, sé que en cualquier momento Dios también hará provisión para cumplir esta meta, si así lo determina.

Confío en que este testimonio pueda servir de advertencia sobre del peligro de ser seducido, atrapado y manipulado; de ver alterada la personalidad y perder nuestro lugar en la sociedad por influencias de alguna secta religiosa, movimiento político o filosofía elitista y arrogante que suprime las libertades individuales y nos convierte en esclavos sumisos de amos codiciosos de ganancias injustas y de un afán por ejercer el poder a costa de manipular, excluir y hacer sufrir a los demás. Para cerrar, vale la pena tener presentes las palabras de Cristo a sus seguidores genuinos: “Como ustedes saben, entre los paganos los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y los grandes hacen sentir su autoridad sobre ellos. Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demás; y el que entre ustedes quiera ser el primero, deberá ser su esclavo. Porque del mismo modo, el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida como precio para la libertad de muchos.”

(Evangelio de San Mateo, cap.20, vers. 28).

rogersereny@hotmail.com

¿Captan los testigos de Jehová adeptos en medio del dolor?

Me he encontrado con un artículo de prensa muy interesante.

Captando adeptos en el dolor

Un lector de este digital recibió, poco tiempo después de la muerte de un pariente, una carta de un testigo de Jehová en la que se le invitaba a encontrar consuelo en la Biblia y a través de su organización.

Los momentos posteriores a la pérdida de un ser querido no son para nada un camino de rosas. Además del dolor emocional que estas situaciones generan, la mayor parte de las familias debe afrontar un auténtico infierno burocrático. Un lector de este digital, que prefiere que nos refiramos a él como Luis Barrios para mantenerse en el anonimato, encontró una mañana en su buzón una carta firmada por lo que parece ser un integrante de los Testigos de Jehová de Tenerife. En ella, se le ofrece encontrar una “respuesta” al fallecimiento de su pariente a través de la Biblia y recurriendo a esta entidad religiosa. La misiva, escrita de puño y letra, venía acompañada de dos folletos informativos titulados ¿Qué esperanza hay para los seres queridos que han muerto? y Pronto acabará el sufrimiento.

“Por el periódico local he sido informado del reciente fallecimiento de su querido pariente, y, consciente del dolor que siente usted y su familia […] me he permitido la libertad de buscar su dirección para mostrarle mi empatía e intentar transmitirle consuelo y esperanza”. De esta manera comienza la carta que a lo largo de hoja y media cita varias veces la Biblia.

“No obstante, el motivo precisamente de esta carta es mostrarle que la Biblia nos da una esperanza segura, pues las escrituras, que en un futuro cercano será posible volver a estar junto a nuestros seres queridos que han muerto, y usted se preguntará y ¿cómo es posible esto?, pues bien, la palabra de Dios nos da la respuesta… (sic)”.

Finalmente, el remitente de la carta se ofrece personalmente “para que por medio de las Santas Escrituras podamos dar contestación a todas sus preguntas en relación a estos temas” e invita a toda la familia a que conteste esta carta “en un acto de esperanza”.


Luis Barrios entiende que esto es “un ejercicio de instrumentalización del dolor por parte de los Testigos de Jehová, una práctica carroñera” y se pregunta “cuántas personas sin formación suficiente y sin un sentido crítico desarrollado han terminado cayendo en este maquiavélico juego”. Pero sobre todo, le ha surgido una gran duda: ¿de dónde sacaron su dirección postal?

http://www.loquepasaentenerife.com/vivir/29-12-2008/captandoadeptoseneldolor

—————————————————————————-

Personalmente, no dudo de la sinceridad del testigo que envió esta carta y de su deseo de querer dar alguna clase de consuelo al doliente.

Pero como sabemos que “el papel aguanta mucho”, en la práctica y no tan inconcientemente, el testigo quiere matar dos pájaros de un tiro y aprovechar esta oportunidad para lograr una revisita, un estudio y posteriormente un adepto.

Así lo han planteado artículos en la reunión de servicio. Aquí dos ejemplos:
*** km 8/97 pág. 2 Reuniones de servicio de agosto ***25 min.: Hagamos revisitas con el folleto Cuando muere un ser querido. Muestre cómo plantear una pregunta y remitirse al folleto para hallar la respuesta. Por ejemplo, el folleto contesta las siguientes preguntas: ¿Hay esperanza para los muertos? (Páginas 5, 6.) ¿Es malo llorar? (Páginas 8, 9.) ¿Cómo sobrellevar el dolor? (Página 18.) ¿Cómo pueden ayudar los demás? (Páginas 20-23.) ¿Cómo ayudar a los niños a entender la muerte? (Página 25.) ¿Qué consuelo ofrece la Biblia? (Página 27.) Luego converse brevemente con dos publicadores capacitados sobre cómo han usado el folleto en las revisitas para contestar a preguntas que la gente a menudo hace con referencia a la muerte. Demuestre cómo utilizarlo al hacer una revisita.

*** km 7/96 pág. 4 párr. 5 Imitemos a Jehová al interesarnos sinceramente por los demás ***5 Si la persona aceptó el folleto “Cuando muere un ser querido”, pudiera decir lo siguiente cuando haga la revisita:▪ “En mi última visita hablamos de la maravillosa esperanza de la resurrección. El folleto que le dejé explica por qué podemos estar seguros de que con el tiempo se eliminará la muerte por completo. ¿No le pareció que las promesas de Dios son consoladoras y alentadoras?” Permita que la persona responda. Luego diríjase a la página 31 y lea los párrafos dos y tres y Revelación 21:1 a 4. Destaque la perspectiva que tenemos de disfrutar de la vida sin tener que morir jamás. Dependiendo del interés de la persona y de las circunstancias, pudiera ofrecerle un estudio bíblico con el libro Conocimiento o plantear otra pregunta para colocar el fundamento para una siguiente visita.

El fin del testigo al tratar de contactar a personas en estas circunstancias no es solamente dar “consuelo”, sino tratar de conseguir un estudio y un bautizado en su currículum.

Si el doliente quisiera compartir lectura de la Biblia solamente con el testigo, estará bien por un tiempo, pero el testigo debe llevarlo al estudio de alguna publicación formal para luego “acercarlo a la organización y conducirlo al bautismo”. Una persona que no dé esos pasos, es considerada como una persona que ‘no produce frutos’ y por ende, digna de desconfianza y una “pérdida de tiempo valioso”.

Si el lector es testigo, le invito a predicar, consolar y usar solamente la Biblia como autoridad, sin el deseo de conseguir un adepto. Lleve a sus ancianos a las consideraciones que tenga con las personas y muéstreles cómo se hace una consideración bíblica sin la necesidad de otras publicaciones y sin el deseo de transfondo de introducir a un nuevo a la organización. Muéstreles como simplemente se comparte la Biblia.

Como bien comentó un lector:
[la] “tactica que utilizan los TJ es “ahora tu tienes que trabajar muy fuerte en la organizacion para poder ver a tu ser querido en el nuevo orden, porque imaginate que triste seria cuando este resucite y tu ¿no estes?. Con esa tactica te encadenan sicologicamente a permanecer en la organizacion, por el amor que sentias por el ser querido.”

¡Que diferente es la actitud de la sociedad watchtower para con los dolientes entre sus mismos testigos! ¡Ya pasó tiempo suficiente de llorar… ahora a pagar!

¿Captan los testigos de Jehová adeptos en medio del dolor?

Me he encontrado con un artículo de prensa muy interesante.

Captando adeptos en el dolor

Un lector de este digital recibió, poco tiempo después de la muerte de un pariente, una carta de un testigo de Jehová en la que se le invitaba a encontrar consuelo en la Biblia y a través de su organización.

Los momentos posteriores a la pérdida de un ser querido no son para nada un camino de rosas. Además del dolor emocional que estas situaciones generan, la mayor parte de las familias debe afrontar un auténtico infierno burocrático. Un lector de este digital, que prefiere que nos refiramos a él como Luis Barrios para mantenerse en el anonimato, encontró una mañana en su buzón una carta firmada por lo que parece ser un integrante de los Testigos de Jehová de Tenerife. En ella, se le ofrece encontrar una “respuesta” al fallecimiento de su pariente a través de la Biblia y recurriendo a esta entidad religiosa. La misiva, escrita de puño y letra, venía acompañada de dos folletos informativos titulados ¿Qué esperanza hay para los seres queridos que han muerto? y Pronto acabará el sufrimiento.

“Por el periódico local he sido informado del reciente fallecimiento de su querido pariente, y, consciente del dolor que siente usted y su familia […] me he permitido la libertad de buscar su dirección para mostrarle mi empatía e intentar transmitirle consuelo y esperanza”. De esta manera comienza la carta que a lo largo de hoja y media cita varias veces la Biblia.

“No obstante, el motivo precisamente de esta carta es mostrarle que la Biblia nos da una esperanza segura, pues las escrituras, que en un futuro cercano será posible volver a estar junto a nuestros seres queridos que han muerto, y usted se preguntará y ¿cómo es posible esto?, pues bien, la palabra de Dios nos da la respuesta… (sic)”.

Finalmente, el remitente de la carta se ofrece personalmente “para que por medio de las Santas Escrituras podamos dar contestación a todas sus preguntas en relación a estos temas” e invita a toda la familia a que conteste esta carta “en un acto de esperanza”.


Luis Barrios entiende que esto es “un ejercicio de instrumentalización del dolor por parte de los Testigos de Jehová, una práctica carroñera” y se pregunta “cuántas personas sin formación suficiente y sin un sentido crítico desarrollado han terminado cayendo en este maquiavélico juego”. Pero sobre todo, le ha surgido una gran duda: ¿de dónde sacaron su dirección postal?

http://www.loquepasaentenerife.com/vivir/29-12-2008/captandoadeptoseneldolor

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Personalmente, no dudo de la sinceridad del testigo que envió esta carta y de su deseo de querer dar alguna clase de consuelo al doliente.

Pero como sabemos que “el papel aguanta mucho”, en la práctica y no tan inconcientemente, el testigo quiere matar dos pájaros de un tiro y aprovechar esta oportunidad para lograr una revisita, un estudio y posteriormente un adepto.

Así lo han planteado artículos en la reunión de servicio. Aquí dos ejemplos:
*** km 8/97 pág. 2 Reuniones de servicio de agosto ***25 min.: Hagamos revisitas con el folleto Cuando muere un ser querido. Muestre cómo plantear una pregunta y remitirse al folleto para hallar la respuesta. Por ejemplo, el folleto contesta las siguientes preguntas: ¿Hay esperanza para los muertos? (Páginas 5, 6.) ¿Es malo llorar? (Páginas 8, 9.) ¿Cómo sobrellevar el dolor? (Página 18.) ¿Cómo pueden ayudar los demás? (Páginas 20-23.) ¿Cómo ayudar a los niños a entender la muerte? (Página 25.) ¿Qué consuelo ofrece la Biblia? (Página 27.) Luego converse brevemente con dos publicadores capacitados sobre cómo han usado el folleto en las revisitas para contestar a preguntas que la gente a menudo hace con referencia a la muerte. Demuestre cómo utilizarlo al hacer una revisita.

*** km 7/96 pág. 4 párr. 5 Imitemos a Jehová al interesarnos sinceramente por los demás ***5 Si la persona aceptó el folleto “Cuando muere un ser querido”, pudiera decir lo siguiente cuando haga la revisita:▪ “En mi última visita hablamos de la maravillosa esperanza de la resurrección. El folleto que le dejé explica por qué podemos estar seguros de que con el tiempo se eliminará la muerte por completo. ¿No le pareció que las promesas de Dios son consoladoras y alentadoras?” Permita que la persona responda. Luego diríjase a la página 31 y lea los párrafos dos y tres y Revelación 21:1 a 4. Destaque la perspectiva que tenemos de disfrutar de la vida sin tener que morir jamás. Dependiendo del interés de la persona y de las circunstancias, pudiera ofrecerle un estudio bíblico con el libro Conocimiento o plantear otra pregunta para colocar el fundamento para una siguiente visita.

El fin del testigo al tratar de contactar a personas en estas circunstancias no es solamente dar “consuelo”, sino tratar de conseguir un estudio y un bautizado en su currículum.

Si el doliente quisiera compartir lectura de la Biblia solamente con el testigo, estará bien por un tiempo, pero el testigo debe llevarlo al estudio de alguna publicación formal para luego “acercarlo a la organización y conducirlo al bautismo”. Una persona que no dé esos pasos, es considerada como una persona que ‘no produce frutos’ y por ende, digna de desconfianza y una “pérdida de tiempo valioso”.

Si el lector es testigo, le invito a predicar, consolar y usar solamente la Biblia como autoridad, sin el deseo de conseguir un adepto. Lleve a sus ancianos a las consideraciones que tenga con las personas y muéstreles cómo se hace una consideración bíblica sin la necesidad de otras publicaciones y sin el deseo de transfondo de introducir a un nuevo a la organización. Muéstreles como simplemente se comparte la Biblia.

Como bien comentó un lector:
[la] “tactica que utilizan los TJ es “ahora tu tienes que trabajar muy fuerte en la organizacion para poder ver a tu ser querido en el nuevo orden, porque imaginate que triste seria cuando este resucite y tu ¿no estes?. Con esa tactica te encadenan sicologicamente a permanecer en la organizacion, por el amor que sentias por el ser querido.”

¡Que diferente es la actitud de la sociedad watchtower para con los dolientes entre sus mismos testigos! ¡Ya pasó tiempo suficiente de llorar… ahora a pagar!